Hay dos tipos de maestros. Uno, los que tenemos a nuestro cargo como tutores a un grupo de alumnos y dos, los que bien por ser especialistas en algo, o por tener otro cometido no tienen bajo su responsabilidad general ese grupito de alumnos. Para dummies, tutores y no tutores. Los tutores, como regalo, tenemos un aula que vamos adornando a gusto y en ese aula una maravillosa "mesa del profesor" donde, en un cajoncito y bajo llave guardamos nuestros tesoros. Como sé que mis tesoros os van a picar la curiosidad ahí van: Compresas del Mercadona, una caja de antihistamínicos y otra de ibuprofeno, crema de manos que me regaló Linarejitos (y que es la mejor reparando los daños de la tiza), cepillo de dientes y pasta, una caja de rotuladores, los justificantes médicos ordenados de todo este curso (de los alumnos)... Y las bolas, tazos y muñequitos que requiso a los que juegan cuando no toca. Encima de mi mesa, mis libros, mis papeles y una eterna bo...