Novedades
Desde la semana pasada en que caí mala primero del oído y luego de todo lo imaginable (estos niños pequeños que me tosen y me pegan mocos en los jerseys van a acabar conmigo) me ha pasado un poco de todo. Primero, y cosa harto importante, he elegido y encargado mi vestido de novia. Es elegante, divertido, precioso, original, muy muy acorde con mi personalidad y hasta ahí puedo leer. Dentro de diez meses prometo fotos y con ello doy por abierta la veda del anecdotario de las preparaciones de bodas, que dan para casi tantas risas como mis niños de seis años. En el curro uno de mis niños se ha tomado fatal que le regañe cada vez que se levanta y se pone a regañar a sus compañeros, así que por lo bajini me ha dicho "tonta" y "loca". No me lo he tomado a mal, simplemente el niño me ha calado y punto pelota. He recogido de la tienda el papel de pared que hará de pared de cabecero de mi dormitorio y hemos (más bien el Señor X, porque yo he estado de capataz de obra a...