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Mostrando entradas de octubre, 2015

El increíble caso del cerebro creciente

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¿De verdad te crees eso de "Quod natura non dat, Salamanca non presta"?

Pues es mentira.

Al menos, cuando contamos con un cerebro sano. Os voy a contar un secreto que sabemos los maestros: A veces se confunde un niño con altas capacidades intelectuales, con un niño bien estimulado. Y voy más allá, sabemos que un niño bien estimulado probablemente tendrá altas capacidades. ¿Qué por qué no os lo decimos? Porque la mayoría de las veces que decimos que debe usted estimular mejor a su hijo estamos comprando papeletas para, como mínimo, meternos en bronca (¿ME VAS A VENIR A DECIR CÓMO TENGO QUE TRATAR A MI HIJO?). Pero os prometo que se puede mejorar mucho el rendimiento intelectual solamente siguiendo unas pautas en la forma de relacionaros con él.

Hay mil y una publicaciones (que os recomiendo) acerca de la estimulación temprana. Sí, hay pautas para que desde el primer minuto de la vida de vuestro hijo veléis por su desarrollo físico e intelectual, pero a veces los libros se o…

Las cabritas valientes no temen a la lluvia

Yo me equivoqué de profesión. De pleno. Porque siempre tuve muy claro que lo mío era el periodismo. Me acuerdo, de pequeña, que escribía periódicos en casa con una Olivetti color celeste que pesaba un quintal, dando a las noticias de los acontecimientos familiares ese toque que aún hoy tengo. Y cuando llegó el momento de elegir profesión pues no luché por lo que de verdad me gustaba y pienso que se me hubiese dado bien. Pero seguí la corriente.

Sí. Me hubiese gustado contar cómo se desborda un río metida hasta las rodillas en agua, micrófono en mano. Sí, me hubiese gustado ser la que haga la pregunta incómoda en una rueda de prensa. La que escribe la columna de opinión del dominical. Esa me hubiera gustado ser.

Y soy maestra.

En mi clase hay una cabrita loca. Yo la llamo así y cuando se lo digo viene con un:

- Ven p'acá, cabrita loca, que me tienes harta- Y le doy un beso, y le digo que se siente y se porte bien. Y me hace caso una media hora.

El sobrenombre se lo puse una mañana …