Por el moco muere el pez
Yo hace tiempo que no tengo que ocuparme de estas cosas, pero mis amigas, una tras otra, han ido pasando a formar parte del grupo de "sin novio", ese que cierta gente llama "singles". No me corresponde contar sus intimidades, pero tengo que decir que en estos casos estoy de acuerdo con el dicho que mejor sola que mal acompañada. En consecuencia mis tres amigas solteras han vuelto a esa costumbre necesaria de salir con alguien, la terrorífica primera cita. La terriblemente terrorífica primera cita. M, conservadora y reflexiva, acepta tomar un refresco con un chico con referencias. Un conocido de esos que sigue soltero pese a que se acerca a los cuarenta, con estudios, una presencia aceptable y una conversación agradable. Y de pronto, en la primera cita salen varias razones más que evidentes para haber hecho salir corriendo a cuanta chica haya invitado a una Coca Cola. Mientras el muchacho habla a mi amiga de intimidades familiares realmente desagradables, el c...