Vivir aislado
En mi nuevo Centro tejados inclinados han sustituído al mar en las ventanas. Doy la clase y miro hacia fuera y, cuando lo busco, por la costumbre de tenerlo de referente, me sorprendo ante los tejados inclinados y las montañas de Sierra Mágina. El aire, seco y frío, me ha devuelto a un crudo invierno; las nubes negras, que pasaban esta mañana sin dejar caer la lluvia empezaron a descargar justo a la salida del cole esta tarde, mojando a mis alumnos y alumnas de primer ciclo de Educación Secundaria. Mis alumnos viven ajenos al botellón y a las modas juveniles. Pese a la aldea global, aquí nunca pasaron de moda los pantalones de campana y no han llegado las camisetas de "El niño". Aquí es imposible ir al Berska los sábados por la mañana. No se estrena ropa para salir por la noche. La vida se vive marcada de forma irremediable por esos 14 km de carretera comarcal llena de curvas: el único camino para llegar a Cabra del Santo Cristo. Sin embargo, aquí hay todo lo necesario para l...