Bienvenidos a mi guagua

Os voy a contar una historia.

Hace tres años y casi dos meses, dos maestras repartían, en algún colegio rural del que no habréis oído hablar, un grupo de niños en tres clases.

A la clase A, se destinaron los niños con futuro prometedor, con padres con dinero y cierta posición. Ah, y un par de inmigrantes listos, por disimular.

En la clase B se reunieron niños con menos recursos, pero aun así brillantes, aseados y prometedores. Ah, y un par de inmigrantes listos, por disimular.

Quedaba la clase C, la de los despojos, los sobreros, los que no encajaban. La clase de la maestra que se dio de baja pronto. La de la maestra sustituta que se dio de baja, y vinieron varias más. Como habían sobrado muchos inmigrantes de la "operación disimulo", se formó un grupo que ni la ONU, ¡diversidad al poder!, ¿Qué más da? Ah, y un par de españoles buenos, por disimular.

Hace tres años y casi dos meses estaba yo empezando sexto acompañando en tutoría a uno de los mejores grupos de alumnos que he tenido. Chicos y chicas listos, comprometidos, guapos a rabiar.

Pero hoy, tres años y casi dos meses después, cada mañana entro de maestra en la clase C. Que lo mismo es la A; que lo mismo es la B.


Los primeros días me decían:

- Tu clase es... Bueno. Ya lo verás-.

Y me dejaban en el aire el resto, mientras muerta de miedo, me imaginaba por alumnos a un grupo de orangutanes que iba a subirse por los muebles de esa clase en forma de guagua.

Mi clase es estrecha y alargada. Si hago una foto con el culo pegado a la pizarra salen en el encuadre todas las paredes. Así que cuando enseñé la foto señalando en Facebook lo escueto de mi espacio una amiga canaria dio en el clavo.

- Parece una guagua-.

Así la he bautizado. Mi clase es una guagua. Una guagua que va contra la discriminación, donde nos rebelamos contra lo que nos viene dado de nacimiento, donde cantamos y bailamos si llueve en el recreo moviendo al viento nuestros colores tan diferentes, donde tienen cabida cuatro religiones diferentes, cinco idiomas maternos (y los que vengan en la "campaña") y muchos "de mayor quiero ser".


Una nueva etapa ha comenzado.

Bienvenidos a mi guagua



Comentarios

  1. La suerte que tienen esos alumnos es que tú eres su maestra. Y lo saben, seguro.

    Besos.

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  2. Olé tú. Y me uno a Ro, la suerte la tienen ellos. Seguro que están felices de todos tus proyectos que serán fabulosos

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  3. Pues no han podido encontrar una maestra mejor que los guie.Seguro que ya saben la suerte que tienen.Este año promete buenos post, espero impaciente.Besitos

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  4. ¡Qué buena actitud tienes, enhorabuena! Tienes un reto muy difícil pero seguro que con final satisfactorio.
    Una sugerencia para el cole, bueno dos:
    1.Hacer los grupos en infantil con criterios pedagógicos.
    2.Mezclarlos cuando pasan a primaria. Así se pueden compensar los grupos, se establecen nuevas relaciones,...
    Suerte

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  5. Jajajaja. Esa guagua tiene una buena conductora que hará del recorrido un viaje bonito y apasionante. Animo maestra que tu puedes con eso y con más. Un abrazo canario, guapa.

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  6. Hacia mucho que no leía nada tan conmovedor. Gracias.

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