domingo, 2 de diciembre de 2012

Cosas que se ven desde la mesa del profesor

Como dije a principios de curso, a la mayoría de mis alumnos no parece haberles tocado la crisis. Bueno, un poquito. Algunos han pasado de colegio de pago al de ahora, público. Otros ya no estrenan ropa cada semana, sino cada dos.

Y, los más, siguen con su vida, sin penurias pero sin grandes aspavientos tampoco, como si nada estuviese pasando.

Llevo conociendo a mis veintiún niños desde principios de septiembre. Ya sé de qué humor vienen cuando les veo la carita en la fila. Ya sé el lunes, mientras los veo esperar en la puerta del colegio, me casa de quién han pasado el fin de semana, con mamá, o con papá. Ya me han calado y saben que les he cogido más que cariño y que reparto mimos si se me acercan.


En las familias de trabajo no parece haber crisis, pero el cariño a veces no lo veo por ningún lado. Y mis alumnos tampoco. El cariño se vende caro en las familias de mis chicos.

Algunos me comentan apenados el lunes que papá estuvo tan ocupado que el viernes no pasó a recogerlos, y que mamá ha estado de un mal humor tremendo porque se ha tenido que hacer cargo. Otros me hablan de que, tras cinco años de divorcio, sus padres siguen inmersos en batallas campales donde los hijos son armas arrojadizas.

El otro día una de mis bellezas infantiles, una que ha escrito una carta a los Reyes Magos pidiendo quedarse siempre en una misma casa y no ir los fines de semana con una maleta de Hello Kitty, me preguntaba inocentemente que si no me gustaría vivir en una casa de esas de por ahí, un chalé con parcela y piscina.

- Uish no- Le respondí- yo prefiero quedarme en mi piso pequeñito, que aquí todo el mundo parece que se lleva muy mal y yo quiero mucho a mi marido.

La niña se rió y me dijo que en todos lados es igual.


No lo sé, pero yo esto no lo he visto nunca.


Y que papis y mamis queriéndose y felices también los hay, pero la tónica general en mi case es papis que no se quieren y que tratan a sus hijos como un gran estorbo. "A mi no me toca", dicen, delante de los chiquillos. Lo de las pelis de divorcios donde se pelean por tener a los niños es mentira. Aquí se pelean por no tenerlos. A veces ni siquiera están divorciados. No se quieren y cohabitan en un chalé divino que llenan de gritos.


Tengo veintiún niños en clase. Que están creciendo pensando en que lo normal es esto.

En que lo normal es que se pongan malos en el cole, que llame la maestra a los contactos de la ficha, y nadie se quiera pasar por el colegio para hacerse cargo del peque.

No lo es. No es normal.

E, dolor intenso de garganta. Sin fiebre ni placas de pus, pero desde que entramos en clase me dice que le duele mucho la garganta. Se la miro y la tiene amoratada. Debe estar rabiando de dolor.

- ¿Llamo a casa para que te vengan a buscar? Esto debe dolerte mucho.

- No maestra, si no van a venir, el año pasado me pasó igual. Ayer ya me dolía, pero me mandaron a jugar a la calle igual... Es que yo en casa juego y a mi madre le gusta estar tranquila... Y esta mañana me ha dicho que me hiciese yo el desayuno, que tenía sueño... Así que no llames a casa, maestra, que seguro que mi madre está dormida. Yo te lo decía para que hoy no me hagas leer, maestra, que me duele mucho, ¿Vale, porfi?

- Tranquilo, hoy no te hago hablar.

17 comentarios:

  1. Qué triste lo que cuentas! En mi centro anterior también había mayoría de padres divorciados, y lo mismo que cuentas, pero son más mayores y parece distinto... No sé. Es muy duro.

    Besos.

    ResponderEliminar
  2. Qué penita, en todos los lados lo mismo. XD.

    Bss

    Rosángeles.

    ResponderEliminar
  3. Lamentablemente muchas veces es así. El egoismo de los adultos no les permite ver el daño que le hacen a sus propios hijos. Niños que al final no son más que armas arrojadizas en un feo divorcio.

    Triste pero cierto

    ResponderEliminar
  4. ¡Qué pena!En mi clase tampoco se aprecia la crisis en toda su grandeza pero la verdad es que mis 23 angelitos de seis años sí son queridos, muchas veces "de más", sobreprotegidos pero a la vez, los padres muy preocupados por ellos. De hecho, la semana pasada hablámos de los tipos de familias y no entendían que podía haber familias de un sólo papá o una sola mamá. Uno de ellos (el único que tiene a sus padre divorciados) dijo que vive con sus abuelos porque su papá vive con su nueva novia y su madre... No se acuerda de cómo se llama. A cuadros me quedé.
    Pero eso es lo que tiene nuestra profesión... Que vemos algunas cosas...

    ResponderEliminar
  5. Dios mio, el egoismo aplicado a los propios hijos es algo que ralla lo inhumano...es inconcebible aplicarlo a un niño, lo peor es que ese niño aprende que eso es lo normal y esas mismas conductas si nada lo remedia (a veces ocurre) las reproducirán cuando sean mayores

    ResponderEliminar
  6. Me quedo con un amargor interno que pa qué!! entre lo tuyo y lo que cuenta Martinsa. Está claro que hay personas que jamás deberían haber sido padres. Les vien grande el cargo, la pena, la rabia en este caso es que hay victimas inocentes.
    Pero me temo que HIPOCRESÍA MANDA

    ResponderEliminar
  7. Qué pena... y no puedes hablar con esos padres?? se me parte el alma sólo de leerlo no quiero ni imaginar verlos y darse cuenta de la situación que viven... Mi marido tiene una hija de un matrimonio anterior y al contrario de lo que tu cuentas, nunca nos molesta, morimos porque venga más veces de las "que toca", ella se siente una niña super querida en ambas casas y todo lo que hacemos es por su felicidad.

    ResponderEliminar
  8. Dicen que el fracaso escolar, que los problemas deconducta, ydemás, son cosa de la juventud... ¿y si son cosas de los padres? Y siempre dicen que claro, las familias pobres, que trabajan, no tienen tiempo para estar pendientes de sus hijos. Mis padres eran de esos, y nunca me dejaron enferma en el cole, ni me dejaron de preparar el desayuno siendo pequeña, ... Y estas familias, que parecen no tener problemas económicos graves, y demás... Qué triste, se me cae el alma a los pies.

    ResponderEliminar
  9. Yo estoy muy sensible ultimamnente y lloro. Y estas cosas me hacen llorar mucho. Yo hay gente a la que esterilizaba.

    ResponderEliminar
  10. Qué pena me dan tus niños, lo de menos son los divorciados, lo peor es esa madre que no va a recoger a su hijo al cole cuando se encuentra mal... Yo vuelo a por mis hijas!!!

    ResponderEliminar
  11. Nunca me he planteado que fuera mentira lo que escribes. Pero en este caso me gustaría que lo fuese.

    ResponderEliminar
  12. Qué fuerte!

    La verdad es que a mí también me da mucha rabia ver y oír ciertas cosas, pero vamos, lo de tu cole tiene tarea...

    Un besito.

    ResponderEliminar
  13. Me encanta tu blog, cómo escribes, lo que explicas... Y porque soy madre de dos peques, uno de meses y el otro de 5 años y me interesa tu punto de vista como docente, saber que realmente hay profes buenos, que se esfuerzan por dar lo mejor de ellos para sus alumnos, como tú haces.

    Sin palabras me quedo con lo que explicas. Muy fuerte. Como han dicho más arriba, hay gente que no debería tener hijos, pero lamentablemente para ser padres no hacen ningún test de aptitud... qué lástima de niños... Y qué lástima de parejas que quisieran ser padres y no pueden y tienen tanto amor y atención por dar mientras que otros no saben ser padres...

    ResponderEliminar
  14. me quedo con tu frase que lo resume todo " En la casa de mis chicos el cariño se vende caro"

    ResponderEliminar
  15. Ohhhhh, que niño mas rico!! Que penita da el poooobre

    ResponderEliminar
  16. Me ha dado penita lo que has escrito al principio, pero lo del pobre E ya me deja sin palabras...que asco de padres!

    ResponderEliminar
  17. llevo leyendo ya varias entradas tuyas.

    Te encontré de casualidad. Pero esta tenía que comentarla. Que tristeza: niños obligados a nacer por capricho de sus padres, un capricho que cuando se tiene ya no se quiere

    ResponderEliminar