martes, 6 de noviembre de 2012

Recordando

En el primer colegio donde estuve trabajando se llevaba mucho eso de hacer una recetita de paté, o de cualquier cosita que pudieses llevar al cole y se acompañase de unos picatostes y llevarla al cole para ponerte las botas a la hora del recreo. De premio teníamos,a veces, un vino casero que hacía uno de nuestros compañeros con las uvas que daban las vides de su terrenito, situado en la falda de un volcán.

Reconocedme que el plan, para el recreo, es la caña de la montaña.

Lo era.

Y un día alguien trajo un paté de palitos de surimi que estaba delicioso y ahí que empezamos, que si paté, que si vino, que si vino, que si paté.

Y cuando tocó el timbre para volver a las clases y me puse de pie me di cuenta de que a partir del segundo culín de vino, me había sobrado todo lo demás.

- ¡Uish qué malamente, oye!- dije, mientras me agarraba a la mesa.

- ¿Estás muy mal? ¿Te quieres ir a casa?- Me dijo la directora, entre risas.

- No, no, tengo música con un segundo y luego hora de trabajo personal, se me irá pasando- respondí, empezando a beber agua para rebajar el desastre.

Fui a la fila, recogí a los nenes que me tocaban, y de camino a la clase decidí que maldita las ganas que tenía yo de poner notas musicales en un pentagrama.

Lo que iba a tocar ese día, amores, era expresión corporal.

Cuando se lo dije a los niños ellos más que felices.

Cantamos y bailamos la canción del pirata.

Les enseñé una canción de animales que no conocían e imitamos a los animales. Y lo dimos todo imitando. La maestra también.

Versionamos la canción del pirata.

Tuvimos una hormiguita pequeñita en la patita. Luego en la patata, luego en le petete, luego en li pititi...

Volvimos a versionar la canción del pirata.

Y cuando, sudando y por fin habiendo eliminado el alcohol de mi sangre gracias al baile y a mi botella de agua me despedí de los chicos, se me acercó una nena regordeta y me dijo, mano en la tripa y entre jadeos:

- Maestra ¡¡¡LA MEJOR CLASE DE MI VIDA!!!


Y de la mía.

7 comentarios:

  1. ¡Qué bueno!!!! El plan del recreo y la clase también.

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  2. Jajaja es un planazo. Esas tradiciones no hay que abandonarlas nunca!

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  3. Por cierto, que leí una historia tuya un día a unos compis de trabajo y cada vez que alguien dice: tienes un post it? Tienes una ley? Tienes...? ya siempre contesto: Ca rre fú.

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  4. JAJAJAJAJAJA ay qué risas, por favor. Y qué gustico tiene que dar ese plan en el recreo, con los compis, ahí a gustito... jaja Y tan agustito! jaja

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  5. jajajajajajaj me encantan todas tus historias!

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  6. Esto me ha recordado al un día en las prácticas en Medicina Interna del JRJ, antes de las vacaciones de Navidad, que llegaron un par de enfermeras/auxiliares con una garrafa de mistela, dando un chupito en un vasito pequeño a cada uno que pillaba por allí. Yo no sé cuántos chupitos nos bebimos los dos compañeros que tenía de prácticas conmigo y yo, pero cuando se me salió un montón de suero por encima de un paciente y mi compañera le dijo, dándole palmaditas en lo mojado: "Ea, así está usted fresquito!!!" supe que un poquito nos habíamos pasado.

    Y tu entrada también me hace pensar si alguna vez habré tenido clase con un profesor (algo) piripi. Me da que sí... xD

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