jueves, 20 de septiembre de 2012

Escuela privada- Escuela pública

Con esta política que tienen los colegios de dejar a los padres lo más lejos posible de sus retoños, que tiene su parte lógica y su parte ilógica, papis y mamis de mi tutoría me han mandado notas agradables pidiéndome una cita para conocerle.

Supongo que los chicos ya le han dicho lo propio, pero es normal que si dejas a tu hijo de diez años cinco horas con otra persona te apetezca, cuando menos, verle el careto.

A mi el contacto con las familias no solamente me gusta, sino que me parece fundamental muchas veces para conocer bien al crío. Porque aunque lo de "de tal palo..." no siempre se cumple, papi y mami dan muchas pistas de cómo es el retoño y por qué se comporta de cierta forma.

El lunes pasado por la tarde vino una mamá preocupada. Preocupada porque el niño es nuevo en el cole y viene de un privado privadísimo.

Y mamá preocupada me vino, literalmente, con una lista de cosas para preguntarme.

Y comenzó el interrogatorio.

Que a ver, el tema estuvo muy requetebién mientras se ciñó al modelo de trabajo que quiero llevar en clase, cómo pensaba evaluar cada asignatura, cómo pensaba valorar el trabajo en clase y en casa...

Cuando quise darme cuenta la mamá preocupada se estaba interesando de una forma incómoda por mi formación académica y mi trayectoria profesional. Amable pero firmemente le recordé que se trata de una escuela pública, que son datos privados, que no hubiese accedido a este puesto si no estuviese preparada y que lo que podía asegurarle que en lo que respecta a su hijo iba a poner todo de mi parte para sacar lo mejor de él desde el punto de vista académico.

Una vez aclarado el punto de acerca de mi curriculum, la madre me soltó la pregunta desconcertante de la jornada:

- y ¿La clase tiene estufas?
- Emmm, sí, ahí las tiene usted, nuevecitas y todo.
- Y ¿Las van a encender?
- Pues, con la clase orientada al norte espero de corazón que sí, la verdad.
- es que mi hijo en el anterior colegio tenía que estar en clase con guantes y abrigo, porque no las encendían para ahorrar.

Y entonces pensé "pues menuda mierda de colegio de pago, señora". Pero dije:

- Pues mire usted, no sé cuán friolero es su hijo, pero le voy asegurando desde ya que la maestra lo es más así que me aseguraré de que no pasemos frío.

Acabáramos. Señora. Pagar una millonada al mes para mandar al niño a un colegio donde no ponían las estufas... Estos colegios privados...


7 comentarios:

  1. Bueno, no olvidemos que un colegio privado es un negocio, y se recortan costes de donde sea para sacar beneficios, ¿no? Vaya panorama... :P

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  2. Muy bien hecho y sobre todo muy bien dicho!

    Se rumorea que hay colegios privados que en temporada de frío les cobran un plus por calefacción, cuando ya lo pagan prorrateado en las mensualidades... en fin cada uno con su dinero.

    Un besazo

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  3. Lo dicho por ahí, no deja de ser un negocio, y nosotros lo hacemos todo por los chavales.

    Besos.

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  4. A ver eso ha sido asi toda la vida, mi madre en el colegio privado y cariiiiiisisisisisisimo, fregaba y enceraba, "para que fueran aprendiendo". Mi abuela la sacó indignada en cuanto se enteró, por que paga un plus por el servicio de limpiadoras...

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  5. Ojiplática me quedo... Y la señora en cuestión ¿se preguntó por la formación académica del privado-privadísimo? Porque doy fe de Filólogas inglesas siendo tutoras de educación infantil y no, no era por bilingüe...
    Respecto al tema estufa, aires acondicionados, conozco de primera mano un centro privadísimo donde hay aire acondicionado pero no se pone porque según palabras textuales de los superiores: "Aquí no hace calor para eso". No señor, en el sur de España a final de junio no hace calor...

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  6. Pues mira la pena que me da a mi que los de los privados pasen frío...están donde y CON QUIÉN QUIEREN ESTAR.
    Por favor...en esto como en todo, cuando el privado no responde, nos vamos a lo público. Eh, pero luego...defendemos lo privado. Que hartura.
    Tus respuestas, chapó.

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