Suerte

Los padres de mi pequeña I siguen sobre el filo de la navaja. Porque trabajar y cobrar no ocurre todos los meses. Y el recibo de la luz, el alquiler... Eso sí pasa todos los meses.

Y los pies de mi pequeña I también crecen a menudo. Fíjate qué contratiempo.

Así que los padres de mi pequeña I han tenido que comprar unos zapatos para esos pies crecidos. Y los han comprado de un número más, a ver si cunden; y le han puesto en la puntita del zapato un poquito de algodón.

La pequeña I viene pletórica con sus zapatos nuevos y, con sus ojillos azules, ha venido a decirme:

- ¡Qué suerte tengo que mis padres, que no les gusta comprarse ropa, me han comprado unos zapatos!

Comentarios

  1. Que ternura,y que situación la que están viviendo miles de familias,en este momento,es muy triste e indignante.Ojala la cosa mejore de una vez,besitos.
    De una compradora compulsiva.

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  2. Jo que lastima!! Ser profe te tiene que dar momentos geniales, y mas con niños pequeños que son muy espontaneos y nunca sabes por donde van a salir. Pero ver cosas asi tambien te tiene que dar mucha tristeza, mas cuando como en este caso no llegan a comprender la gravedad de la situacion. Que lastima que pasen estas cosas

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  3. Me parte el corazoncito.

    Hoy me venía diciendo el taxista que tiene a dos nietos viviendo con él y no puede con todo. Y eso que trabaja...

    Dónde iremos a parar?

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  4. ganas de llorar..., esta niña es un amor...

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  5. se me ha caido la lagrimilla.Es triste, pero la inocencia de los niños no tiene precio.Muack!

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  6. Madre mía qué panorama...

    Me han entrado ganas de llorar... aiiiss

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