No se me acerque por dentro del círculo imaginario, por favor

Soy de esas personas que cuidan con esmero su espacio vital, esas que necesitan respirar aire limpio y que odian tener contacto humano no deseado.

A principios de curso me pasó algo que me hizo plantearme lo claro que tengo hasta dónde llega el espacio que necesito y cuán importante me resulta mantenerlo todo lo posible. Fuimos a desayunar al bar, todos los maestros, en masa. El bar es un bar de pueblo, con barriles barnizados con una tabla encima y taburetes funcionales alrededor de ellos. Tengo un compañero que es un poco baboso. Mucho, de hecho, y se dedicó a arrastrar su taburete, con la excusa de hacer sitio a los demás en nuestro barril, y cada vez lo acercaba uno o dos palmos hacia mi. Inmediatamente, y al principio de forma inconsciente, fui apartando mi taburete en la misma medida que este hombre se me acercaba. Llegó un momento en que le pedí que parase. Ante su cara de estupor le explique que necesito mi espacio personal, a cualquier precio, hasta que me siento cómoda.

Y esto es así. Si me conoces personalmente, te he tocado y he dejado que me tocases es que me caes bien. Si te doy un beso... Entonces ya es que lo tienes todo ganado. Otro día hablamos de lo que has conseguido si te he dado mi número de teléfono.

Pues me fui de tiendas el primer día de rebajas. Con mi hermana.


Salí porque los Reyes Magos me trajeron unas All Stars preciosas en color rosa, pero se equivocaron de número y no me quise arriesgar a que no quedasen, así que el día siete de enero a la tienda de cabeza, y mi hermana me acompañó.

Entramos en una zapatería y a mi hermana le gustaron unas cómodas botas altas de piel, así que fui buena y empecé a hacer cola mientras la atendían.

En la cola, donde tuiteaba con muchas ganas y dedicación, noto una mano extraña que me palpa los cuartos traseros con confianza.

Me vuelvo y una señora me pregunta si estoy en la cola.

-Sí.- Era obvio, por cierto.

- Pues yo me pongo, porque me han gustado mucho estos zapatos, porque bla bla bla bla. - Me decía mientras me ponía intermitentemente la mano sobre mi antebrazo llamándome la atención.

Cuando, por fin, dejó de hablarme me pregunté si sabría esa mujer lo cerca que había estado de morir.

¿Tan rara soy por necesitar mantener mi espacio vital ante los extraños? Decidme que os pasa, por favor.

Comentarios

  1. Creo que después de leer esto, me siento afortunada... :-)

    No eres rara, a mi también me pasa, hasta el punto de tener que ser grosera y decirle a alguien eso de "por favor, que corra el aire", cosa que solté anoche sin ir más lejos.

    ResponderEliminar
  2. a mi me pasa igual si te sirve de consuelo, quizá no tanto como tú pero sí, odio que me invadan, hay sitio para todos, no vivimos en el Cairo


    besos!!

    I♥NY

    la palabra de verificación!!

    ResponderEliminar
  3. No soporto que me toquen cuando no viene a cuento. No me gusta, y a veces puedo reaccionar muy mal.. así que te entiendo perfectamente
    Un beso

    ResponderEliminar
  4. Pues nada, otra más para el club de raras ;) y si nos hacemos un club y le ponemos de nombre: que no toques, ¿pero por qué tocas? jejeje

    ResponderEliminar
  5. Lina, sí, ¡considérate afortunada! XD

    5th con Bleecker, créeme que me consuela.

    Nebulina, es que el espacio físico es algo muy íntimo.

    Crispy, me uno al club, ¡que no nos toquen si pueden evitarlo!

    ResponderEliminar
  6. En protocolo te enseñan que a un metro de distancia solo deben entrar los íntimos.
    Yo no soporto que me toquen ni que me besen ni que me hablen a un palmo de la cara.(Los no íntimos, se entiende).

    ResponderEliminar
  7. A mi me pasa completamente lo mismo.
    Llego a ponerme de muy mala leche si me sucede lo que te sucedio a ti.
    Igualmente si me caes bien o eres uno de mis hijos, me gusta el contacto total (mi mujer ba a ratos días si días no).
    Un saludo

    ResponderEliminar
  8. ¡Te entiendo perfectamente! No me gusta para nada el contacto con gente que no conozco. Es más, lo odio.
    Por eso, lo he pasado bastante mal a la hora de salir, discotecas, botellonas y todo ese rollo. Gente que no conoces y que te repugna intentando acercarse más de la cuenta. Y ya ni te cuento cuando me pasa lo que a tí. Esas mujeres que te empiezan a tocar, mientras te hablan y que, 1 no soportas su conversación, y 2. Tampoco ese contacto que ella hace mientras habla. No puedo, sencillamente.

    Besos!

    ResponderEliminar
  9. No puedo, es que no puedo cuando invaden mi espacio personal. Dejando de lado momentos rebajas/discotecas en los que la gente está amontonada y hay mucho contacto físico (en los que me cabreo y me lío a codazos para apartar a todo el que me toque), no soporto a la gente que se toma confianzas. Hay una chica en mi clase que tiene la manía de hablarte a 5 centímetros de la cara tocándote el brazo, y me pone tan nerviosa cuando lo hace que acabo siendo una borde aunque no quiera.

    ResponderEliminar
  10. Qué alivio! Veo que somos más de las que yo pensaba.
    A mí lo que me pasa es que hay personas por las que de entrada siento un rechazo radical a su contacto físico y veo muy difícil que ese sentimiento cambie, sin embargo hay personas (normalmente del círculo más íntimo) por las que no me importa ser invidida.

    ResponderEliminar
  11. Me recuerda esto por lo que no me meto en discotecas donde es muy fácil ir notando manos que pasan por todos sitios.

    Eso si, soy de esas personas nada cariñosas, nada de estar tocando brazos y dar abrazos regalados ni nada de eso. Bueno con una excepción, me transformo con B. con él si soy hiper cariñosa!

    Qué risa con lo de " me pregunté si sabría esa mujer lo cerca que había estado de morir."

    ResponderEliminar
  12. Claro! A mi también me pasa! Creo de hecho que es lo normal. Y más en la sociedad en que vivimos. Pero las persona mayores ya están de vuelta de todo y son, en general, cariñosas y se pasan el espacio personal por donde todos sabemos. Los babosos tres cuartos de lo mismo. Y los demas a intentar salir de esa situación que tanto nos incomoda. La solución, personas mayores: unos auriculares y hacer que no les oyes, para los babosos: spray pimienta xDDD

    Besos y feliz vuelta al cole!

    ResponderEliminar
  13. Su no soporto que la gente a la que conozco y aprecio me toque sin necesidad o sin venir a cuento sin tener algún motivo cariñoso o lo que sea... Imagínate si quien lo hace es un completo desconocido.

    Recuerdo una anécdota con total claridad: Acabábamos unas prácticas en pediatría y la auxiliar fija de mañana, con la que habíamos estado todo el tiempo, al despedirnos me dio dos besos y un abrazo. Me quedé totalmente rígida sin saber cómo corresponderle al abrazo y con cara de "hostiaputa". El resto ya supo que con los dos besos, a pesar del buen rollo acumulado durante semanas, era suficiente.

    ResponderEliminar
  14. Yo no creo que seas rara, y si esa así, ya somos dos las raras!!! Yo tb necesito mi espacio y me agobio mucho cuando no me lo respetan... Además de no soportar que me estén dando toquecitos en el brazo mientras me explican algo...
    Un saludo,
    Cris

    ResponderEliminar
  15. Yo no creo que seas rara, de hecho si lo eres, yo también lo soy!!
    Y por cierto también me uno al club que dice Crispy,jejeje.

    Yo ODIO que me toque gente que no conozco, además siempre he pensado que hay formas de tocar, no es lo mismo que alguien sutilmente te roce y te diga -disculpa, ¿me permites pasar?- a que te pegue el típico empujón o sobeteo...AAAAGGG ooo la gente que no hace más que darte golpecitos en el brazo cuando te habla... pero que por mucho que toque te escucho igual!!!

    Y respecto a lo de besar ya... ufff, yo desde pequeña ya le decía a la gente que se me habían gastado los besos para no dar besos, jajaja.

    ResponderEliminar
  16. Lo primero es distinguir entre un sobon y una persona normal. A mi no me molesta para nada que me toquen si es de forma casual y/o momentanea. Lo que me molesta es que se me echen encima o que me agarren, me entra un agobio que me muero.

    Lo de los besitos , es que en mi zona somos muy besucones peeeeeeeeero besitos de esos de apenas rozarte y sin agarrar eh? y por supuesto con gente que conoces mas o menos bien.

    Respecto a las pobres mujeres que te cuentan su vida sin venir a cuento pues si, agobian un poco pero me da pena ser grosera con ellas.

    Veo que la rara debo ser yo.

    LF.

    ResponderEliminar
  17. Pues por aqui otra q tb necesita "su espacio". No puedo con la gente q se acerca "de mas" a la cara para hablarte; de hecho en mas de una (y dos y tres) ocasiones he puesto la mano para evitar q se me acercasen. Q la gente me hable y cuente sus penas/alegrias/ miserias no me importa... es mas, estopy acostumbrada a ello; pero eso si: manteniendo las distancias fisicas. Yo creo q eres muy normal... nada d rara... y si no, pues qvivan las rarezas!!:)

    ResponderEliminar
  18. No te sientas rara!!! De hecho estoy embarazada de 16 semanas y la barriga está empezando a crecer y la mayoría de la gente cree que puede tocármela (me refiero a la barriguita)cada vez que quiera y sin pedir permiso. Lo cual me incomoda muchísimo y de momento no le he dicho nada a nadie pero estoy planteándome decirlo ya aunque quede como una borde porque para mí mi espacio vital así como el corporal es sumamente importante y la invasión de ambos dos me hace sentir muy violenta. Besos!

    http://socorrosoyprimeriza.blogspot.com/

    ResponderEliminar
  19. Pues yo digo como la anónimo. Parece que la rara soy yo porque aunque no me gusta el "sobeteo" no importa nada que un compañero/a se acerque o me agarre. Es más, me parece muy afectuoso.

    Tengo una compañera de dpto. que un día que me vió un poco desanimada se acercó a mi y me dió un abrazo. Me pareció supertierno y desde entonces me cae mucho mejor.

    Aunque te entiendo y me haces reflexionar sobre los dos besos que "le he cascao" al nuevo compañero esta mañana. A ver si va a pensar que es acoso :)

    Besos

    ResponderEliminar
  20. Hola ayyss dioss a mí me pasa igual, no me gusta que gente que no es de mi confianza empiece a tocar para llamar la atención o esta gente que acabas de conocer y te habla cogiéndote las manos... no me gusta nada,, así que no eres un bicho raro jajaja o a lo mejor somos muchos los bichos raros. Saludos. Nieves

    ResponderEliminar
  21. No entiendo porque los hombres al ser presentados se dan la mano y las mujeres, bien sea entre ellas ó con un hombre se den dos besos.

    No tengo porque besar a mi nuevo compañero de trabajo, a la prima de mi vecina ó a los conocidos que me encuentro en mi lugar de vacaciones. Los besos solo debo dárselos a las personas que quiero.

    En cuanto a mi espacio, necesito una distancia superior a 60cm a mí alrededor.

    Hay un dicho popular que dice: “Los raros van al cielo”. ¡¡¡Pues allí nos veremos todas-os!!!

    Z.A.L.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Mi niño no presta atención y se distrae en clase

Dress Code para maestras (y maestros)

Lunes preprimaveral, no vamos del todo mal