sábado, 24 de diciembre de 2011

Entrega de notas y vacaciones

Con la llegada de cada final de trimestre, con las actuaciones de navidad, con los turrones y con un montón de papeleo llega la entrega de notas. Unas cuantas horas en las que por turno, como en el médico, vamos entregando notas buenas y menos buenas a los alumnos, resultado del trabajo que han llevado a cabo los alumnos desde septiembre hasta diciembre.

Lo primero que debemos tener a mano los maestros al entregar las notas es el libro de calificaciones, con todas las notas y observaciones que hemos tomado en estos meses, puesto que siempre hay alguien que, directa o veladamente, te reclame. Lo segundo, una botella de agua, puesto que hablas y hablas sin parar durante unas cuantas horas seguidas. Yo he sido este año de las rápidas y apenas tardé tres tres horas y pico en hablar con mis correspondientes 27 progenitores.

En cuestión de padres y madres de alumnos hay de todo, en el más amplio sentido que puede tener la palabra "todo". A saber, hay quien te dice que considera a su retoño "lento" o "torpe" pese a que lleva algún que otro sobresaliente, y hay quien teniendo un vástago del montón (del montón tirando p'abajo) te reclama que no le hayas dado al niño así, directamente, el premio Nobel.

Curiosas son las madres, y padres, que consideran que tus indicaciones son mano de santo e intentan llevarte a su terreno para que prohíbas eso de ver a Bob Esponja.

- ¿Y a ti qué te parece Bob Esponja?

- Mmmm, a los niños les gusta mucho.

- Pues yo pienso que es tonto, ¡me horripila! ¡qué dibujos más feos!

- Ajá.

- Pues tienes que decir en clase que no se vea más Bob Esponja.

-¿Yo?

- Pues sí, porque si tú lo dices y mi niño lo sabe ya en mi casa no se pone más, ¡y eso es lo que hay que hacer, porque no me gusta nada Bob Esponja!

-Ya.

Luego están los que, desgraciadamente, tienen una historia familiar muy triste que contar. En estos tiempos muchos padres y madres me cuentan las historias de cómo no llegan ni a mitad de mes, cómo están recurriendo a bancos de alimentos y cómo visten a sus hijos con ropa que les dan vecinos y familiares.


Los que tocan las narices son los que intentan meterte la trola de forma descarada.

- Su hijo está teniendo dificultades porque no habla bien el español, porque en el recreo solamente se relaciona con niños de su nacionalidad y en casa pues tampoco se habla español.

- Casa nosotros hablan siempre español. Siempre, nosotros.

- Pues eso.

Sea como sea, ya estamos de merecidas vacaciones y más nos vale descansar y volver al trabajo con fuerzas, porque el segundo trimestre va a ser extremadamente denso.

A mi me toca seguir convenciendo a la mamá de una alumna especial que si su hija a estas alturas, y con toda la ayuda posible por su parte y por la nuestra, no ha aprendido tan siquiera a hablar bien difícilmente le conviene pasar al curso siguiente. Se lo pediremos a los Reyes Magos.

3 comentarios:

  1. Bueno!! los padres, estamos de todo... pero sobre todo conviene que los profesores expliqueis bien y comprendais la situación de cada niño...

    Yo me considero muy educada y comprensiva con todas las profesoras que ha tenido Vero, y con ésta última, después de enfrentarme a otras madres y prestarle todo mi apoyo, me he dado cuenta de que no hacía ni p... caso a mi hija. Y me lo dice por escrito y al día siguiente ya no está en el centro... inaceptable.


    A pesar de todo, sois estupendos!! y sigo confiando!!

    Feliz Navidad!!

    ResponderEliminar
  2. Este tipo de post hacen que yo reflexiones como madre... ¡Felices fiestas!

    ResponderEliminar
  3. Desde que mi hermana entró en 5º de primaria (y yo acababa de entrar en el instituto) mi madre me mandaba a mi a recoger sus notas (y las mías, llamaba a las profesoras y les avisaba de que me las podía dar a mi), ya que ella con el trabajo no podía. Sus maestras siempre fueron encantadoras conmigo, aunque debo decir que las dos horitas que tardaban de media en atenderme se me hacían eternas xDD Este post me ha traído muchos recuerdos!

    Feliz Navidad!

    ResponderEliminar