El horroroso y terrorífico niño tóxico

El curso pasado, ese en el que fui de resfriado en resfriado, me lamenté de mi mala suerte.

Pero este curso, al segundo resfriado de la temporada, ya sé por qué paso los fines de semana hecha un ovillo en el sofá y cuando vuelvo al colegio recaigo sin remedio.

Es todo culpa del niño tóxico.

El niño tóxico está esternamente resfriado. De septiembre a junio, mocos verdes asoman por su naricilla y cuando estornuda estos caen encima de libros, lápices, mesas, ropa...

Además, como el niño tóxico es un tanto especial, siempre lo tengo sentado cerquita de mi, para poder echarle una mano cuando haga falta y estar eternamente pendiente de cada movimiento que hace. Y así vino mi primer resfriado de la temporada, que duró casi dos semanas.

Como identifiqué al niño tóxico hablando con una compañera (de pronto vi claras todas las relaciones entre sus resfriados y los míos), y como el niño tóxico se porta bien y es más autónomo que el año pasado, he puesto al niño tóxico más alejado de mi mesa, lo cual me ha dado casi un mes de buena salud.

Pero el miércoles, después de unos días de ausencia, el niño tóxico volvió, terminó su ficha, se levantó, vino a mi mesa y me dijo:

- Me duele la garganta.

Y sin darme tiempo de reacción me tosió en la cara. Mientras tomaba aire.

Me lo quedé mirando y lo tuve claro.

Y hoy la que en vez de al cole ha ido al médico soy yo.

Comentarios

  1. El niño tóxico... jajajja... me encantas!!! ¿lo sabes?

    Espero que este resfriado pase de largo te dure poco y no te maltrate demasiado.

    Que pases un buen fin de semana ¡Besitos medicinales!

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  2. Lo malo de todo esto es que a lo que los niños le lleva tres días recuperarse, en los adultos se traduce en una semana o más.
    Paciencia y a recuperarse!!

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  3. Por lo menos has logrado identificar la fuente de tus resfriados. n_n

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