¿Cuándo se sale al recreo?

En mi aula del año pasado, aquella que tenía espacio suficiente como para jugar en el suelo los días de lluvia, no había reloj. En primero de Educación Primaria se empieza a estudiar las horas y pedí por activa y pasiva que el austero equipamiento de mi clase tuviese un reloj, aunque fuese de los chinos.

Como si fuese una broma, el equipo directivo tuvo a bien cederme uno que rulaba por el colegio. De juguete.


Este año, en mi aula de Pin y Pon bien avenidos, luce sobre la pizarra un reloj de plástico. Yo, que salté de alegría al verlo, me abstuve de exteriorizar mi triunfo no fuera a venir alguien muy largo a llevarse mi tesoro. Y ahí quedó.

Hoy, primer día a tiempo completo dando clase a mis 27 retoños (el número 28 ha emigrado hacia otro colegio así, de pronto), he ejercido el derecho de no contestar a las preguntas que requerían la hora, y me he dedicado a señalar el reloj.

En un momento dado mis nenes, que solamente saben las horas en punto y las medias, me dicen que cuándo salimos al recreo.

- ¿Veis la aguja larga que está en el dos? Pues cuando llegue al nueve será la hora de salir al recreo.

Y ahí que mi alumno, ese que se merece que lo nombre con nombre propio por los buenos momentos que nos ha brindado, mi Danielito, levanta las cejas con emoción mirando el reloj y grita:

- ¡Que llega! ¡QUE LLEGA! ¡QUE LLEGAAAAAA!



Atónitos, lo vemos levantarse con el bocata en la mano y ponerse al lado de la puerta de la clase.

- Daniel, ¡¡¡¿pero dónde vas?!!!

- ¡La aguja ha llegado al nueve!

Miro.

- Daniel, cuando llegue LA AGUJA NEGRA. La roja que va tan deprisa es el segundero.

- Ah.

- Siéntate, anda.


Cuando la aguja larga negra llegó al nueve, por si acaso, Daniel esperó a que la maestra diera permiso para salir. Menudas aguafiestas son las agujas rojas.

Comentarios

  1. jajajaja Si es que son la monda!!
    Un besazo, guapa!

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  2. Cómo echo de menos a los pequeños... llevo demasiado en tercer ciclo...

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  3. Ay pobre que gracioso,estos momentos y otros muchos,son en los que se adora esa inocencia encantadora de los niños.
    Besitos.
    De una compradora compulsiva.

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  4. jo, que bueno... tu danielito no tiene precio
    Ro

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  5. jajajaj, es que entienden lo que quieren!! Me flipa lo que les pasa por la cabecita.
    Besitos

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  6. Jajajja, por favor lo que me he reído.

    Ayyy a mí a la ESO ya no me llegan tan graciosos, qué pena.

    Un abrazo

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