martes, 14 de junio de 2011

Los deberes de una madre

Hoy, mientras llenaba de agua la botella que suelo tener por clase, y que cambio con regularidad, me dió palique una de las chicas que se encargan del comedor.

Me dijo que me veía más delgada y le comenté mi reciente afición por el spinning. Ella me respondió que aunque adora hacer deporte sus obligaciones de madre de una niña de siete años le impide tener vida propia puesto que se pasan la tarde haciendo deberes. Las dos.

La verdad es que cuando rememoro mi infancia y adolescencia no recuerdo a mi madre o a mi padre sentados conmigo haciendo los deberes. Aclararte alguna duda, explicar algo que no entiendes... ¿pero estudiar por tí, contigo?

Últimamente, con lo que me cuenta todo el mundo, estoy llegando a la conclusión de que es la tónica, que los deberes no solamente van para los niños, sino para papá y mamá.

Yo nunca he sido mucho de mandar deberes, la verdad. Para cursos más avanzados puede, pero por ejemplo este año tengo una clase de primero de primaria; tienen seis años. En clase, cuando les doy ritmillo, me da tiempo a hacer hasta 10 ó 12 páginas del libro, quizá más, alguna ficha de repaso... Digamos que la persna que tiene a su cargo el otro primero hac la mitad que yo en clase, la mitad va a casa. Y, reconozcámoslo, cuando mandamos algo a casa no estamos los maestros y maestras seguros de que sea el crío quien se ha encargado realmente de hacer sus deberes. Más de una mano adulta he notado en la poca tarea que va para casa.

Porque una cosa es dar una pistilla pero que el niño sea el que haga el proceso mental y otra cosa muy diferente decirle al muchachito eso de "pon un tres ahí y un dos aquí".  Y es que, también vamos a ser sinceros en esto, los padres y madres tienen muy buena voluntad, pero no es su trabajo saber enseñar a los niños. Que no es tan fácil.

Por eso aquí van unos consejos básicos que deberíamos dejar claros los profes cuando mandamos tarea a casa:

- Los deberes son del nene, no tuyos. Debe quedar claro a papá y mamá que los deberes son del alumno, es él el que debe hacerlo, no el adulto. Si fallamos en esto apaga y vámonos, porque cuando el niño catee encima iréis a contarle al maestro eso de "pues en casa lo hace todo estupendamente".

- Da plazos de realización delas tareas. ¿Te costaría organizarte el tiempo para estudiar unas oposiciones a lo largo de dos años? ¿Sí? Pues más o menos lo mismo le pasa a tu hijo, pero en pequeña escala. Necesita que le pongas plazos, le organices un poco la tarea, lo que debe hacer... Pregúntale qué tarea trae, decide qué se hace antes y deja siempre lo fácil para el final. Los expertos aconsejan comenzar por la dificultad media, seguir con lo difícil y terminar con lo más sencillo. Intenta que no eternice el niño la tarea, que no se levante antes de terminar lo pactado.

- No te quedes al lado. Está bien que des una explicación de lo que hay que hacer, pero el proceso de pensar le corresponde a tu hijo; es la única forma de que aprenda y te lo tienes que meter en la cabeza, porque si se lo dices no va a servir de nada. Tampoco te quedes al lado, el niño usará los deberes para tener tu atención todo el tiempo o para hacerse el remolón y no darle al coco. "Cuando termines tal cosa me llamas" es una frase que suele ser bastante eficaz, y en la que debes ser inflexible si quieres pasar la tarde haciendo otra cosa que no sean los deberes de tu retoño.

- Sé exigente, estás enseñando algo más que lengua y mates. No te conformes con que tu hijo haga las cosas de cualquier manera, debe cuidar la presentación, la letra... Son hábitos que van a acompañarle toda su vida, y el trabajo bien hecho está valorado en cualquier trabajo, es hora de aprenderlo.

- No recompenses con regalos, sino con cariño y alabanzas.

- Prioriza; los deberes son importantes, te parezca bien o no que ese día los lleve. Son habituales las madres que te justifican a las nueve de la mañana que su fulanita no trae los deberes "porque ayer estuvo toda la tarde de compras". ¿Si le dices a tu jefe que no llevas el trabajo al día porque en Zara había unas cosas ideales se va a mostrar comprensivo? Como apostamos a que no los maestros pedimos a los padres que nos ayuden a inculcar en los niños el sentido de la responsabilidad. Gracias.

Y si opinas que tu hijo se pasa demasiado tiempo (horas y horas siendo aún pequeño) haciendo deberes, o que el volumen de trabajo que trae es inadmisible, pide una tutoría e intenta que se racionalice este tiempo (o averiguar por qué tu hijo trae tanta tarea ¿también la llevan sus compañeros? ¿es que mi hijo no termina en clase?) porque el tiempo de juego, el tiempo de ocio, es fundamental para el desarrollo integral infantil.

A todos nos hace falta desconectar después del trabajo, y a tu hijo también.

8 comentarios:

dafneluna dijo...

¡Aaaaaaaamén!

Zepequeña dijo...

Unos consejos que seguro seran super utiles!

Zepequeña.

Irene dijo...

Llevo tooodo este año dando la brasa con ese tema a los padres de mi tutoría de tercero, pero no hay manera, mas de uno y de dos traen los deberes descaradamente hechos por papi o mami, y no hay manera de que cambien la tónica

La chica de las flores. dijo...

Unos consejos geniales!!

Sabes, ayer tuvimos esa conversación en clase en la tutoría...

Es cierto que para hacer una ficha sobre la letra H con 4 años, la hace la madre, doy fe. Y encima me dice: pero el mío escribió 60 palabras! la mía escribió 3, pero se le ocurrieron a ella... al final acabé dudando si la que lo hizo mal fuí yo!!

Besicos guapa!!

Elena dijo...

Me apunto todo esto para septiembre que me incorporo, qué razón tienes.

Ayla dijo...

Felicidades por los consejos. Y te lo digo desde el lado de "la madre".
Tengo un niño de 9 años "y medio" y la verdad es que hasta hace cosa de un año, era incapaz de hacer los deberes si yo no estaba a su lado.
Este curso, aprovechando que él decía que era mayor "porque los de 4º son mayores", me lo tomé al pie de la letra y le dije que los deberes eran cosa suya. Sí... que no me libro que de vez en cuando venga a preguntarme dudas... que la mayoría de las veces no es porque no las sepa, sinó porque es como el correcaminos "bip bip", que quiere hacerlo todo en segundos y no se para ni a pensar... pero al menos la mayoría del tiempo está él sentadito haciendo sus cosas sin preguntar a nadie.

Yo también recuerdo que las tareas que llevaba para casa las hacía yo sola. Mis padres nunca estaban a mi lado para ayudarme (bastante tenían con sus trabajos de horas infinitas). Y pude hacerlo. Bastante bien, creo.

Ahora queremos facilitarle tanto las cosas a los niños y evitarle tantos disgustos, que estamos viviendo por ellos (y entono en "mía culpa") y no nos damos cuenta de que los niños de hoy, a los que le negamos el fracaso, serán los adultos de mañana que se ahogarán en un vaso de agua.

Gracias por tu aportación.

Te sigo.

En las nubes. dijo...

Buenos consejos de una buena maestra...un besitooo.

bal dijo...

hABLANDO DEL TEMA: http://www.diariodenavarra.es/noticias/navarra/mas_navarra/educacion_abre_debate_social_sobre_las_tareas_escolares.html