Hay niños especiales

En mi clase hay un niño muy especial; y precisamente como es muy especial merece no quedarse con la letra con la que empieza su nombre. Mi niño especial se llama Danielito.

Danielito es simpático y cariñoso y tiene unas habilidades y características que lo hacen diferente a los demás.

Danielito es capaz de estar en clase más tiempo levantado que sentado y siempre será por causas justificadísimas.

Danielito es capaz de caerse de la silla, de pronto, sin más y ni él sabrá qué es lo que le ha llevado al suelo.  No llorará ni se quejará... Puede que se ría brevemente, pero estará pronto de nuevo en su sillita dispuesto a caerse cuando menos te lo esperes.

Danielito hace volar sus útiles escolares. Hace que, como por arte de magia, gomas lápices y sacapuntas vuelen lejos de donde él está. Y el vuelo comienza, normalmente, cuando no estoy mirando. Es todo un arte, hacer volar las cosas.

Danielito es inteligente, lo pilla todo al vuelo y va sobrado, tan sobrado que no se queda atrás aunque se levante, se caiga o le de una colleja al que tiene al lado. Por eso Danielito no ve la necesidad de dejar de hacer sus cosas especiales.

Tan especial es mi Danielito que cuando Carmen Porter se preguntó en voz alta en su programa de TV si los niños podían o no volar yo respondí en voz alta que si mi Danielito no lo había conseguido ningún niño podría.


Pero el otro día Danielito hizo algo que me dejó totalmente sorprendida, tanto que lo conté vía twitter y algún follower me pidió pruebas. Pero por más que soborné a Danielito con pegatinas y chuchues se negó a repetirlo para que pudiese dejar constancia gráfica del hecho: El otro día, mi Danielito, se chupó el codo.


Como subió esta chica a su fotolog, "mi codo es mío y me lo chupo cuando quiero".

Y mi Danielito tiene la misma filosofía.

Comentarios

  1. Pues si que es especial Danielito. Yo he visto cosas raras, pero ninguna así.

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  2. ¿Se chupó el codo? mi admiración total para danielito!!!

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  3. Debe ser como Matilda, que ponía las cosas a levitar a voluntad.
    Lo he probado y no puedo chuparme el codo, un niño muy especial, sí.

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  4. Acabo de probar y no puedo hacerlo¡¡¡¡¡¡, vaya con Danielito.

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