Vuelta al cole, vuelta a mi rutina

Soy de esas personas que, en parte, aman las rutinas. Ojo, no es que me entusiasme madrugar, pero tengo la suerte de tener un trabajo que me hace sentir útil, así que la vuelta al trabajo, bien mirado, tampoco está tan mal. Además, me ayuda a llevar una vida ordenada.

Ayer volví al cole después de las vacaciones de navidad y aunque alguna compañera apuntaba a que ese día en el pueblo se tenía por costumbre no llevar a los niños a clase a mí no me faltó ni el tato. Curiosamente ninguno trajo sus juguetes y el único rastro de la venida de los Reyes Magos fueron un par de mochilas, gigantes y con ruedas.

Se ve que traían sueño porque venían todos muy tranquilitos. Los escuché pacientemente al entrar y le dedicamos más de media hora a hablar de las navidades y los regalos de cada uno así que cuando nos dispusimos a trabajar todo fue como la seda. Lo único malo es que me han bajado el ritmo terriblemente así que se hizo poco, pero se hizo.

Hoy, sin embargo, la cosa ha sido muy diferente. Ya anoche se ve que se acostaron a hora decente y a las nueve y media ya había uno que me había destrozado los nervios hablando (no para). I me ha aparecido con una cajita de música rosa que ha sonado cada vez que me he descuidado y C.... C me ha aparecido con un mono de peluche (también era mecánico cuando le dabas a un botoncito) que daba auténtica grima y que he tenido toda la mañana en la estantería al lado de mi mesa, que me miraba con auténtica mala leche y que soltaba pelusa cuando te lo pegabas al cuerpo, así que me he sentido más vigilada que con el inspector de zona haciéndome una evaluación.

Curiosamente mi charlatán está más callado que nunca y no sé cuánto tiempo le durará la buena racha, pero espero que mucho. A cambio de este hito memorable,  tres chatinas que eran unas santas han venido totalmente amarujadas y se me pasan la mañana charlando, así que no me va a quedar otra que cambiarlas de sitio y ponerlas lo más lejos posible entre ellas, a ver si así retoman el buen camino. Pues buena bronca les he tenido que echar yo, vaya. Como mañana sigan en las mismas veremos.

Con el nuevo planteamiento que me he hecho de las clases me he liberado tiempo efectivo para atender en exclusiva dentro del aula a los tres prendas que se me han quedado atrasados (porque con el planteamineto de clases de antes les podía prestar mucha menos atención). Por ahora estos dos días puedo decir que triunfazo total, aunque el niño que tengo con "un poco de problema" (merece un post aparte) me ha soltado hoy que estaba cansadísimo de trabajar. Este, nada más entrar ayer me soltó que "no he hecho NADA en las vacaciones porque he estado malito", y tosió forzadamente un par de veces. Una declaración de intenciones, vaya.

Otra de mis atrasadillas ha venido estupendamente de casa, se ve que han trabajado con ella porque ha empezado a hablar. Teniendo en cuenta que lo único que le he escuchado de aquí para atrás ha sido "pipí" es un avance. Su problema ahora que les estoy metiendo la suma es que lo de contar lo lleva de pena y lo de poner tres o cuatro dedos o los que sea se le da fatal, así que me las veo y me las deseo para que junte dos deditos de una mano, dos dela otra y podamos contar que juntos suman cuatro.

¿Os he icho que tengo un superdotado? Pues sí, diagnosticado y todo, sí, sí, y que me mira raro cuando hago bromas infantiles. Pues hasta los inteligentes de libro hacen absurdeces. Hoy, se me levanta y me dice que está sangrando por la boca, lo miro y es uno de sus dientes delanteros.

- Pero, este diente que se te mueve... ¿Tú te lo has tocado?
- Sí- Me dice, y me suelta una media sonrisa.
- Vaya, que te has intentado arrancar el diente tú solo.
- Sí.
- Pringao- Le digo- Pero si lo tienes todavía muy sujeto... ¡Por eso te has puesto a echar sangre! ¿Quieres que te lo termine de quitar¿ - Que diga que no, que diga que no....
- No.
- Pues ve a enjuagarte la boca, anda, menuda ocurrencia.

En la media hora que quedaba de clase dos más lo intentaron.

Menuda modita como esto prolifere. Pues esa ha sido mi mañana.

Comentarios

  1. Los míos tuvieron ese día de tranquilidad el viernes (que tuvimos cole) y ya ayer y hoy están "espabilaos". Ya he estado de mudanza y todo a ver si se calma la cosa. Besos

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  2. ¡Cómo te envidio, Lileth! yo también quiero "volver al cole"...
    Un besazo, A.

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  3. Desde luego te lo tienes que pasar bien en el trabajo! Qué gusto! jajaja

    Un besito guapa!

    http://myhomelycorner.blogspot.com/

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  4. Ay que gusto me da leerte!!!!! Yo echo de menos a mis niños de P3! Estoy con sustituciones y ahora tengo a primaria... Que son monos pero no es lo mismo!

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  5. Yo también soy sobredotada diagnosticada (por lo visto el término es Sobredotación Intelectual, 148 de CI) y a mí me fue bien porque fui de las que quería hacerlo todo perfecto y ser la mejor, pero si este peque es de los que se conforma con cualquier cosa, se te hará un vago de los buenos, así que al loro con él y a darle toda la estimulación que podáis (aquí no solo tú, sino sus padres y todo el que le rodee) que a estas perlitas de niños no hay que dejar que se echen a perder.

    Pero también hay que enseñarle a que no se convierta en un "autoexigente" que aquí es donde viene mi parte negativa. Llegar a la carrera y que las cosas me costasen más que antes me hizo pensar que no valía nada, que era una inútil y en el 3º año de Enfermería dejé de ir a clase porque me daba miedo. Me daba miedo no estar a la altura, me daba miedo dar una respuesta incorrecta, me daba miedo dar un movimiento en falso en las prácticas y hasta me dio miedo salir a la calle sola.

    Todo el mundo ha de tener un término medio ajustado a sus necesidades y a su circunstancia...

    Suerte con tus niños, yo sé que lo vas a hacer genial con ellos. :D

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