sábado, 18 de septiembre de 2010

Soltando trolas (niños 2 - maestra 1, comienza la remontada)

Viernes, última hora.

Los niños hartos de mí. Yo harta de ellos. Ellos hartos de las sillas, las fichas, las paredes... Y hasta de la plasti.

De pronto se nubla y uno me pregunta, con su boca mellada.

- Maestra, ¿es todavía de día, es por la tarde, se hace de noche...?
- No, cielo, es de día, todavía no has ido a comer, es que se ha nublado.

- ¡Mirad todos por las ventanas!- Digo en voz alta y milagrosamente me echan cuenta casi todos- Esas nubes que veis de color gris-azul son... ¡UNA TORMENTA!

- Ooooohhhh

- Y si estáis muy calladitos - doy dramatismo bajando la voz - vamos a poder escuchar los truenos.

- Ooohhhh
- ¡Cállate, P, que vamos a escuchar los truenos! - Dice uno...
- ¡Ey, habla flojito, que si no no se escucha la tormenta! - Dice otro.

Ha funcionado. GOL.

7 comentarios:

  1. jajaja La remontada, dí que sí. Anda si es que la naturaleza los flipa: a los tuyos, por su candidez y a los míos porque tienen una excusa para mirar por la ventana en vez de a la pizara jajaja Besos!

    ResponderEliminar
  2. ¡Muy buena! Yo estoy este año con los peques de 4 añitos, y estos primeros días están que se suben por las paredes (aunque en ocasiones yo también, todo hay que decirlo, jajaja...).
    Cuando quiero que estén en silencio comienzo a hablarles muy bajito y les digo que les voy a contar una cosa "en secreto". Por arte de magia todos me miran con la boca abierta... ¡a ver qué les digo! jajaja!! Son tan ricos!!

    ResponderEliminar
  3. Jajajajaj, te vas a tenes que estrujar bien la cabeza, que esos peques son más listos que el hambre, y en cuanto te descuidas... te la meten doblada.

    Besucos.

    ResponderEliminar
  4. Técnicamente no es una trola. Pero todo sea por que se queden calladitos :D

    ResponderEliminar
  5. Jajajaja, qué grande... lo malo es que ahora desearás de vez en cuando que caiga un buen aguacero... y todavía no han inventado el control mental con la naturaleza!

    ResponderEliminar