domingo, 26 de septiembre de 2010

Amor de madre

Para salir al recreo hacemos una fila. Más que nada, para dar la sensación de que somos una clase de chicos buenos, y no una manada de toros en estampida cuando salimos al patio.

Esperando que suene el timbre saco de mi bolso un paquete de minibollicaos que me ha dado mi madre.

- Ohhh, qué ricos.- Dice D.
- Sí, me los ha dado mi madre, para que me los coma en el recreo- Le digo.
- Qué suerte, qué madre más buena.
- Sí, mi madre es buenísima, como todas las madres.
- Pues la mía es malísima.
- No me creo yo eso- le contesto.
- Pues créetelo, porque me pega cada guantazo...


Su madre es una madre de los '80, como la mía.

2 comentarios:

  1. Así se educa en nutrición. A ver cómo les dices que no coman bollería industrial.

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  2. Acabo de llegar del comprar el periódico y unos vecinos estaban en la calle con sus hijos. El padre le recriminaba a la madre que le había dicho algo a uno de sus hijos y el nene no obedecía. Ella ha dicho"Es que estos niños solo entienden cuando les hablas con guantazos".
    Tienen 7 y juraría que ella está preñá otra vez. Dice que solo evita la depresión cuando está en estado. Qué escalofríos me dan, y qué pena de los niños.
    Por cierto, el señor Anónimo podría ser menos cobarde. Que una persona coma bollería industrial una vez a la semana tampoco es un ejemplo horrible y super-anti-pedagógico para los niños.
    Por otra parte, Sr. Anónimo, a comer tienen que educar los padres. Yo educo a mis hijas a comer, no su maestra. Otra cosa es que en el cole tengan programas de nutrición, que me parece estupendo...pero de ahí a que por ser docente tengamos que esconder los bollicaos de los nenes JAJAJAJA!!

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