Fauna de Ikea

Yo, mujer treintañera en proceso de poner el piso, también compro en Ikea.

Y, de un tiempo a esta parte, voy a menudo; tanto que, después de unas cuantas compras me muevo en Ikea y en los nombres de los productos como pez en el agua.

He tenido el gusto, pocas veces, si soy sincera, de estar casi a solas en los ambientes pero las más de las veces sufro la tendencia de compartir el espacio por familias enteras que van a la tienda a echar la tarde.

Y el Ikea, como cualquier otro espacio con personalidad propia, tiene su fauna particular:

- Niño-Ikea: El típico niño que te ves en Ikea está fuera de control. Totalmente. Coge los números de esas cosas tipo charcutería, saltan encima de las camas y se meten debajo de las mesas. Las madres suelen estar tranquilísimas mientras sus retoños hacen esto. Lo llenan todo de huellas de pies, tocan los ordenadores de forma compulsiva y suelen ser de colegio de monjas (lo sé porque lo pregunto a las madres con cara de judas).

- Jipi del Ikea: Se mueven con gracia entre las secciones, siempre con la bolsita amarilla al hombro. Grandes consumidores de complementos y textiles coloridos. Antes de decidirse por algún mueble, suelen pasarse por la sección de oportunidades. Suelen ir ataviados con rastas, pantalones jodpur o vaqueros roñosos.

- Familia- Ikea: No bajan de los cinco miembros. Si la abuela tiene problemas de movilidad no se la dejan en casa, la silla de ruedas vale. No suelen comprar, al menos muebles, porque van a echar la tarde. Copan la sección de sofás y abren los cajones de todo mueble que les llame la atención.

- Pareja "yo ya he venido al Ikea antes": Van a tiro hecho a la sección que les conviene. Llevan un croquis y van haciendo dibujos de cómo les va a quedar el tema de la casa. Son expertos y lo traen todo casi planificado de casa. Conocen los muebles por su nombre, con las medidas y acabados de memoria.

- Pija de Ikea: Va vestida súperbien y aguanta estoicamente su propia ocurrencia de venir al ikea, con lo grande que es y lo que se anda, con falda tubo y taconazos de la muerte. Lo encuentra todo ideal, pero no compraba un mueble ahñi ni regalado. Al final, termina sucumbiendo y coge una ramita de bambú y un par de velitas aromáticas que suele abandonar de cualquier forma cuando ve las colas tremendas que hay en las cajas. Su cara de alucine cuando comprueba que no es la única que se ha decidido a adquirir algo merece la pena estar pendiente de ella.

- Pesado de Ikea: No es que tenga mucha intención de comprar, pero lo pregunta todo todo y todo. Si te están atendiendo en planificación de alguna de las secciones interrumpirá con eso de "disculpe, una preguntita". Lo hace sección tras sección y si lo vuelves a ver en la zona de la caja no llevará nada.

- Sesentón del Ikea: Ha ido con la intención de comprar, le parecen muy bien los precios, pero lo flipa en colores cuando se da cuenta de que tú mismo tienes que coger las cajitas y hacer el tetris para meterlo todo en el coche. Suelen tener la opinión de que "esto es p'a jóvenes".

- Cani del Ikea: Sea chico o chica, va siempre con chanclas y el niño en su carrito. Grandes consumidores de estan´terías, espejos y complementos. prueban todos los muebles y hasta se suelen poner a comer algo en uno de los salones de las casas de exposición. Hasta dar potitos he visto.

- Optimista del Ikea: Carga su carro para luego, contra todas sus previsiones, los bultos no le caben en el coche.

¿De qué tipo eres?

Comentarios

  1. Jajajaja! Me parto con este tipo de post...

    Ya sabes que nunca he estado en Ikea, el día que vaya te lo digo... aunque a mi hijo lo has descrito bastante bien (colegio de monjas incluido) eso si... yo me paso el rato diciéndole "NO SE TOCAAAAAAAAAAA!!!!".

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  2. Jajajja que buen post.

    Yo de momento me meto en el grupo. Quiero un Ikea en Valencia!!!!!

    Cuándo lo pongan ya diré en que grupo estoy.

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  3. Como cajera de superficiesdeponertucasachachi, o lo que es lo mismo, superficiesprimashermanasdeIkea doy fe de todos y cada uno de los especímenes aquí descritos. Te falta el obrerillo sucio de yeso que va a por algo que le falta y además huele que alimenta. Un beso!

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  4. Me identifico con la pareja "yo ya he venido al Ika antes" pero resumida en mi misma persona, useasé, yo sola aglutinada en mi misma.
    Yo también suspiro por uno en Valencia, pero eso sólo es un sueño que no llegaré a ver en condiciones de poder cargar yo sola mi carrito. snif.

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  5. Muy bueno!!

    Yo soy de los de "yo ya he estado aquí antes". Pero no por mí sino por mi marido, que se calcula todo correctamente meses antes por internet y luego acudimos allí y me lleva como a un perrillo tras él porque yo no sé ni cómo usar los ascensores!! vamos correquetepillo, no veo nada, no sé lo que compramos, y al final me tengo que oir "no sé para qué vienes si no me ayudas...".
    Vida más dura tengo...

    Besicos!!

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  6. Yo sería la "novata del Ikea". Fui hace un mes por primera vez al de Málaga y lo flipé: me gustaba todo, pero sabía que no podía llevarme gran cosa (por el tema del coche y que además, tenía un tiempo limitado para estar allí).
    Me encantaría tener uno más a mano para ir a por cosillas, porque como ya he dicho, me gusta todo :D

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  7. Yo soy ibrido entre la pareja de ikea y el optimista. Voy a tiro hecho pero luego no me caben las cosas en el coche xD

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  8. Yo soy optimista de Ikea: primero con una cómoda de oportunidades q te la tienes q llevar montada y luego con un espejo. Atravesamos todo Oviedo ( evitando la autopista) con el maletero abierto y atado con una cuerda. Un show.

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