Y con el calor, llegaron los bichos

Una de las cosas que más me gustan de trabajar en un colegio tan pequeño es que terminas conociendo por su nombre a todos los alumnos, desde los que tienen tres años, hasta los preadolescentes hormonados de sexto.

Hoy, salía con una revista y mi megabotella de agua de la clase, en el recreo, cuando un alumno de cuatro años me asalta.

Hay que imaginarse esa carita redonda, con el pelo color trigo y sus ojillos chispeantes (es lo que tiene tener cuatro años) mientras me asalta y me dice:

- ¿Sabes que en nuestra clase hay un saltamontes?

- No, no lo sabía. - Me abstengo de añadir que ni ganas de ir a verlo.

- Pues yo sí que lo sé. - Hace el amago de darse la vuelta y tirar para el recreo.

- Oye, ¿y tu maestra lo sabe?- Me intereso.

- No... - reflexiona- ¡¡¡Y se va a llevar una sorpresa...!!! - Me dice, ilusionadísimo.




No lo dudo.

Comentarios

  1. Es lo que tienen los niños. Son como cajas de sorpresas...

    Zepequeña.

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  2. Esa edad es estupenda. Cuanta imaginación tienen los niños.

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  3. Yo los que no soporto son esos mosquitos que todos los veranos me chupan la sangre.

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  4. Jajajaja que ternura jajajaja....odio los bichosssssssssssssss!!!!

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  5. En mi cole también habían muchísimos saltamontes!!
    La playa, el Lunes estaba llena de hormigas voladoras!

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  6. Jajajaja pero qué buenísimo!! Yo trabajo en un IES con 126 adolescentes y también me los conozco como si fuera su madre jajaja pero estos en vez de esconder saltamontes esconden cosas peores jajaja
    Un beso!!

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  7. Anda que no! Como la que yo me llevé ayer cuando me encontré al saltamontes en mi escote!!!

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  8. Ufff, qué ascoooooo!! No puedo con ningún bicho: insecto, reptil... o ratón como el que esta mañana ha entrado al cole :S Teniendo en cuenta que estamos en mitad del campo... es lo menos que nos podemos encontrar. Ya tuvimos más de un gato que se coló en clase, pero el ratón de esta mañana ha podido conmigo. He saltado como una loca para irme al edificio de Infantil.

    Ánimo compañera, ¡ya nos queda menos!

    Saludos.

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  9. ¡esa espontaneidad es lo que hace que nunca me aburra en este trabajo!!
    Bendita candidez!!! cada paso que dan los niños en su descubrimiento del mundo me ayuda a "despegarme de la perspectiva adulta" que nos hace perdernos detalles que son la vida misma.
    Estos crios son capaces de transmitir la sorpresa de descubrir....la vida...

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