Encuentros en la tercera fase I: El hombrecilo friki de la NASA

En la vida te encuetras con personas muy extrañas y, cuando te paras a escuchar su historia, de dónde vienen, qué es lo que hacen en la vida, te resulta tan extraño que tu primera impresión es pensar que se están quedando contigo.

¿Cómo puede tu anodina vida compartir coordenadas espacio-temporales con gente tan singular? Pues la vida te da sorpresas (sorpresas te da la vida).

Hace años y años, cuando estaba aún en el instituto, cuando El Señor X no era ni proyecto de novio, fui con un grupo de personas a la estatua de Colón en Huelva, un día en especial, puesto que tendría lugar un eclipse parcial de sol.

Llevábamos un cristal ahumado de una gafas de soldar (todavía lo guardo como oro en paño, eso no se tira) que nos pasábamos de uno a otro mientras comentábamos entusiasmados el fenómeno. (Sí, lector asombrado, me interesa algo más que la ropa y la sombra de ojos).

El tema es que reparamos en un hombrecillo con camisa y pantalón pasados de moda, con una cámara de fotos del año de la pititorra y, como tampoco había nadie más allí, nos pusimos a hablar.

Con nuestro inglés de instituto comprendemos que nos cuenta que:

- Trabaja en la NASA.
- Es un importante y reconocido científico en su país y en la comunidad internacional.
- Se encuentra de paso, de vacaciones.
- Se ha decidido a observar el fenómeno desde tan emblemático lugar, Cuna del Descubrimiento.

Evidentemente, nuestra reacción fue:

- Seguirle el rollo y reirnos por lo bajini.
- Nos da igual, porque es muy divertido.
- NASA mola.

Al final, este señor tan extraño nos pide que le hagamos una foto, con la estatua de Colón de fondo.

Accedemos, nos da la cámara y se saca de una bolsa un Discovery inflable, lo llena de aire, se lo pone bajo el brazo y nos dice que ale, que foto.

Ahí fue cuando dijimos que el señor este estaba completamente volado.

Al final, muy agradecido por nuestra simpatía e interés juvenil nos pide una dirección para mandarnos el artículo que escribiría. Uno de los amigos le da la suya.


Dos meses más tarde recibimos una revista de la NASA con este señor en portada (con Colón de fondo y su Discovery debajo del brazo) y un extenso artículo dentro acerca del eclipse observado desde Huelva.

Increíble.

Comentarios

  1. Jo, que bueno!! Y vosotras pensándoos que estaba volado... Incrédulas...

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Mi niño no presta atención y se distrae en clase

Lunes preprimaveral, no vamos del todo mal

Dress Code para maestras (y maestros)