La hora del recreo

El año pasado, por eso de que en la hora del recreo me tocaba ir de un lado a otro con el coche para dar mis clases, no estaba entre mis funciones hacer la guardia del recreo. Pero este año no me libra nadie. Haga frío o calor me va a tocar, como a todos, estar en el recreo cuidando de mis polluelos.

El primer recreo-recreo del curso fue el del viernes y no tuvo desperdicio. Estar en un colegio con tan pocos niños como el mío (apenas llegan a 60 niños entre todo el cole) es que los niños juegan con las niñas pasando de segragación por sexos (porque si no no hay equipo) y es frecuente ver jugando juntos niños de diferentes niveles. Ya que hay pocos, pues habrá que relacionarse. ¡Qué diferente esto de mi niñez en un colegio con 700 alumnos, donde (a 42 por aula) no llegábamos a conocer bien ni siquiera a "los de la otra clase".

Las maestras, en el recreo del viernes, buscamos la sombra como los perros. El sol cae a plomo y las tormentas de la sierra de al lado hacen que pique la piel. Unos arbolillos nos sirven de parapeto cuando no estamos rondando para que no quede nada sin ver.

Los más mayores forman un partidillo de fútbol, y algunos de los de infantil hacen lo mismo con un balón de los teletubbies que recibe patadas descontroladas (las que no se dan los nenes entre ellos). A esto veo que uno se separa del grupo y se acerca a la reja del cole llevándose las manos a la bragueta.

- Oye!!!- Digo, llamando la atención de las compañeras- ¡Que éste está meando p'a la calle!.

Mis compañeras se giran.

- No. no, ¿eso cómo va a ser?- Me dicen.

El niño vuelve a dar patadas a la pelota. Me acerco a la reja y allí está, el charquito de prueba.

Ahora explícale al niño, que viene bravío total de su verano en el campo, que no se puede sacar la churrita por la reja para hacer pipí. Así nos miraba, desconcertado.

Me acerco a la zona donde juegan los más pequeños (los de tres años, aunque algunos no los cumplen hasta final de año) y me llama la atención uno que tiene pinta de bebé, redondito, sin puente de nariz y roscas por las piernas. Va vestido con un pantaloncito blanco y una camiseta amarillito limón. El niño ve una zona con tierra negruzca y allá va, se tira y se revuelca de espaldas. Hoy a la salida veremos a una madre bien contenta.

De pronto una nena, también de las peques, decide que hace calor y se quita el vestidillo, los zapatos y las braguillas y corre desinhibida por todo el patio emitiendo sonidos sin sentido; mientras, su maestra corre detrás gritando:

- Pero, ¿tú te has creído que estamos en la playa? ¡Ven p'acá!

Aún sonrío por la visión de la regordeta nudista cuando me vienen dos niñas de quinto a borrármela de golpe.

- Maestra, a tu J le han dado una patada en la boca y hay un charco de sangre.

- Dios- Piensa la atea- el segundo día de cole y ya se me desgracia uno.

Corro, veo el charco de sangre y corro aún más siguiendo el reguero de gotas escarlata. Ya están atendiendo al niño y sí, mucha sangre en la boca pero los dientes están intactos y no se mueven, "solamente" se ha reventado el labio. Al parecer mi J andaba haciéndose el muerto en el suelo cuando vino uno de tres años y le arreó una patada en los morros, porque lo de entrar en el cole le ha vuelto muy pegón (cosas de la inadaptación).

Mi J es un valiente y cuando terminamos de lavarlo, de revisarle la boca, los dientes, la lengua, el labio (Seguir las indicaciones de la gripe A es misión imposible en la vida real) va y me dice que no le duele. Pues menos mal, porque cuando intente comer va a ver las estrellas.

A las dos, antes de irnos, ya se le nota el morado por fuera de la boca. Mañana lunes me va a aparecer bonito el crío. Pobrecillo.

Comentarios

  1. ¿60 niños? que gozada no??? así todos se conocen y se relacionan. Jajajajja, me parto al pensar en el nene haciendo pipi por la reja y a la peque corriendo en pelotillas. ¿quién dice que el trabajo de maestro es aburrido?? jejej
    Besitos

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  2. Creo que a ti si que te hace falta una capa de superheroe. Vaya movidita en el recreo.
    Saludos.

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  3. que monos !!!!! dan ganas de comerselos, aunque despues te arrepienteas de no habertelos comido jejejejeje
    Un beso guapa.

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  4. JEJEJE, la verde es que tienes que tener un monton de anecdotas con tus peques, espero con ansias las siguientes como si de un cuento de manolito gafotas se tratase ejjeje. MUAK

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  6. Jajaja!!! Vaya comienzo de curso!! Veo que no te vas a aburrir!! La verdad es que sí deben llegar un poco asilvestrados de las vacaciones! xD

    Un abrazo y suerte en el próximo recreo!!

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  7. ¡Ay que risa!. En mi clase de EGB (uyyy, que antiguo suena eso) éramos 35. Me acuerdo porque llegué nueva al colegio y me dieron el número 35. Menos mal que al año siguiente sí que me tocó el número según el órden de lista, jeje. Realmente eran muchos niños/as para una sola clase. ¡Y había 4 cursos!. En fin, ¡cómo ha bajado la natalidad en este país!.

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  8. Qué delicia de patio! Me trae buenos recuerdos.

    Yo ahora, odio el recreo, no lo soporto. Demasiados conflictos y, no entiendo cómo, en todos sale a relucir el nombre de Barsinson...

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  9. Hola!.
    Encantada de que pases por casa cuándo quieras.
    Qué recuerdos aquellos cuando trabajaba en el comedor del colegio aparte de lo que me llegaba a reir al cabo del día es que me iba llena de amor...En realidad son unos truhanes.

    Besos.

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  10. Jo, pobrecito... Eso me llega a pasar a mi, y con casi 20 años que tengo ya me harto de llorar delante de todo el mundo. Desde luego, vaya recreos que tienes.

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  11. Hala!! Con tres años ya le ha reventado la boca a alguien de una patada!!!

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