Completamente indecente

Esta tarde he visto algo que va a tardar mucho tiempo en borrarse de mi mente. Ha sido una imagen horrible, indecente, vergonzosa y casi pornográfica. Y lo he visto en medio de la calle.

Esta tarde, después de una siesta que me he echado aprovechando que El Señor X estaba durmiendo después de haber estado trabajando en guardia de noche, he decidido que era un buen momento para ir a comprar cartuchos de tinta para la impresora. Clónicos, por supuesto. Así que, después de vestirme, me he dirigido a La Merced a una tienda de informática.

A la ida me he encontrado con R, una amiga de la juventud que lleva en el carrito a su nena de dos años y en la tripa a la siguiente y me ha estado enseñando que la mayor ya no lleva pañales y tal. No sé a vosotros, pero a mí estas conversaciones me parecen de lo más interesante, así que he estado charlando con las dos, de pañales, piruletas corazón y guarderías.

A la vuelta de comprar los cartuchos (tengo lo menos para un mes) me he encontrado con P. P es una chica que conocí el primer año que me preparé las oposiciones, y coincidimos juntas año tras año porque hicimos, junto con su amiga A, una buena amistad. Fuera los malos rollos, nos dejábamos los temas personalizados, hacíamos juntas los supuestos prácticos y esperábamos de corazón que todas tuviésemos mucha suerte y pudiésemos entrar a trabajar.

El primer año que nos presentamos suspendimos las tres. Circunstancias de la vida, porque sigo diciendo que aquél fue mi mejor examen escrito.

Ya para el segundo año yo, que era de francés en vez de infantil, pude emigrar a Canarias para trabajar. Mis dos compis encontraron currele en una guardería y ahí siguen.

Con esto de la crisis, mi amiga P está sacando sola a su familia porque la mamá enfermó y nadie la volvió a contratar y su hermano es una de las personas que están en paro, pese a tener formación y experiencia laboral. Tienen hipoteca y tienen que comer.

Pues esta tarde, mi amiga P, que lleva la misma ropa que hace 7 años, que no lleva una gota de maquillaje, que ya tiene arrugas y que tiene hecha la misma carrera que yo, me ha enseñado su nómina: 244 euros (horas extras incluídas).

¿A que es de vergüenza?

Díganme si podrían vivir 3 personas de eso, porque yo no lo entiendo.

¿No tenemos eso que se llama "salario mínimo"?

Por supuesto que P echa, por las tardes, una jornada similar, cuidando un crío, evidentemente sin contrato. Doce horas al día por una verdadera miseria.

Comentarios

  1. Que fuerte Lileth, y que triste, y si que es indecente; y aqui se sigue paralizando medio país cada vez que hay un partido de fútbol.

    ResponderEliminar
  2. La verdad es que sí, no tiene otro calificativo...
    Saludos

    ResponderEliminar
  3. Que vergüenza nea ainsss por diosss...pues esperemos que tu amiga tenga mas suerte a partir de ahora, un besito enormeeee

    ResponderEliminar
  4. Seguro que la madre del crío tiene dinero para dar y regalar..es una pija de cuidado..por experiencia sé que son las que menos pagan.Y sí es una vergüenza.

    ResponderEliminar
  5. estás seguro de no haberte equivocado con los números?? No hay derecho!!!

    ResponderEliminar
  6. Prometo que el dato es totalmente verídico.

    ResponderEliminar
  7. Y con esas condiciones laborales y esta crisis que estamos atravesando España no sólo no retira su candidatura para las Olimpiadas sino que el Presidente y los Reyes están haciendo el gilipollas en un viaje lamiendo culos para conseguir que nos la den y gastarnos una millonada de euros en deporte. Así nos va.

    UN ABRAZO, GUAPA!!

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Mi niño no presta atención y se distrae en clase

Dress Code para maestras (y maestros)

Lunes preprimaveral, no vamos del todo mal