Y mañana, a madrugar

Mi semana ha sido infernal. El resfriado se ha quedado en mí dando la lata, en un estado estacionario donde no he ido a mejor, pero tampoco a peor (no mucho, al menos). Además, me han surgido mil cosas que hacer con respecto a todo y me he visto un poco desbordada.

Para colmo, mañana, tengo que ir a una boda. Se casa una compañera del curro y el tema me haría mucha más ilusión si la boda no fuera a las once de la mañana. Encima es en un pueblo, con lo que a las diez, lo más tardar, tengo que estar vestida de boda.

Apurándome, me voy a tener que levantar a las nueve y eso, señores míos, es madrugar cuando se trata de un sábado.

El estilismo (un préstamo de mi Hermanísima) va firmado por Purificación garcía en mi caso y por Massimo Dutti en el caso del Señor X, que me acompaña al evento. El Señor X, previsiblemente y con el permiso que le ha dado, divertida, su novia, portará unos maravillosos calcetines negros con el logo de AC/DC que le regalé (fue para San Valentín, creo) del H&M.

Volviendo al tema de la boda, y obviando la fecha que es un tanto arriesgada en cuanto al clima, lo de casarse por la mañana es un despropósito. Mañana le preguntaré a la novia a qué hora se ha levantado para hacerse lo que sea que lleve en el pelo.

Akliman, que lo sepas, voy a tu boda de mañana porque me caes muy bien y lo sabes... Y porque me cogiste con dos copas y descolocada cuando me lo dijiste, que si no, me lo pierdo.

Definitivamente lo de hacer un Hannover no lo veo tan mal, porque da más tiempo a dormir.

¿Cuando me case? Pondré la boda a una hora en la que de tiempo a echarse una siestecita.


Prometo crónica bodil.

Comentarios

  1. Mira, en estos casos hay que cortar por lo sano. No vayas a la ceremonia. Ve directamente al banquete. De esta forma se está mucho más descansado, ya que tienes más tiempo para arreglarte y te ahorras ese tiempo que hay entre la ceremonia y el banquete en el que nadie sabe qué hacer. Claro que esta solución sólo es aplicable cuando conoces poco a los novios. ¡Si son muy amigos, hay que ir a todo!.
    Besitos y ya nos contarás!!!!

    ResponderEliminar
  2. Pues el Señor X ha decidido "cortar por lo sano" y quedarse dormido hasta la hora en que debíamos ir saliendo de Huelva, así que por más que queramos no llegamos a la ceremonia.

    Eso sí, a mí el madrugón no me lo ha quitado nadie.

    Ole.

    ResponderEliminar
  3. Pues a la mia debes venir el día de antes, que va a haber copas con los amigos

    ResponderEliminar
  4. La verdad es que las bodas por la mañana resultan siempre de mala gana, te levantas pensando "hoy es sábado y debería estar durmiendo hasta que me den ganas de comer!!", pero no, tienes que madrugar más que para ir al trabajo y además tienes que arreglarte mucho más que para ir a trabajar!es todo un fastidio porque llegas con una mala cara!un besito y que lo pases bien y no te duermas!!jaja

    ResponderEliminar
  5. Al final como fue el madrugar para ir a la boda?? Si es que ponerla por la mañana...

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Mi niño no presta atención y se distrae en clase

Lunes preprimaveral, no vamos del todo mal

Dress Code para maestras (y maestros)