La noche de las batas de boatiné

Hace unos años, en 1989, sufrimos en Huelva un terremoto en medio de la noche, en torno a las cinco de la madrugada. Yo aún estaba en el colegio y compartía habitación con mi hermana que fue la que dio la voz de alarma para salir corriendo. Apenas fue de 4'7, pero trajo ruido como para despertar a toda la ciudad. La verdad es que el movimiento apenas lo recuerdo, pero sí el ruido y el crujir de los cristales.

Y después de los terremotos toca salir a la calle, porque da canguelo. Antes de salir mi hermana me colocó un abrigo de Benetton en pana fina azul marino que he usado durante años en la noche de fin de año (¿lo conservará todavía?) y nos fuimos a la calle. Abajo estaban todos los vecinos, con sus chaetones, sus pijamillas debajo, alguna que otra bata...

El edificio de enfrente de mi casa estaba recién construído y la señora del segundo bajó con una bata de cuadros escoceses. En lo sucesivo (y de 1989 para acá han pasado años) nos referimos a ella como "la de la bata de cuadros. Para que luego digan que preocuparse por el aspecto es frívolo... Un mal look y quedas marcada de por vida.

Esa noche fue bautizada por los medios de comunicación como "La noche de las batas de boatiné" porque aunque estábamos terminando los años 80, el boatiné ya se veía hortera (¿alguna vez fue elegante?).

Una vez en la calle, abuelos y niños a salvo, mi padre se da cuenta de que falta mi madre y sube a casa a buscarla. Mi madre, que en esos días lucía un brazo vendado al torso debido a una luxación de hombro, se había puesto su bata de terciopelo en azul klein y no había bajado a la calle porque se estaba maquillando con la mano libre, que era la izquierda. Supongo que una vez que la familia está a salvo qué menos que presentarse ante el vecindario con glamour. Una madre como Dior manda.

Comentarios

  1. Jajajaja que bueno lo de tu madre...el glamour ante todo, tienes que estar orgullosa de ella.
    Un besazooooo

    ResponderEliminar
  2. Jajaja, me encanta tu madre, cada vez más. Ya sé a quien saliste.
    Uno de mis mayores temores es que pasé alguna castástrofe de esas o un incendio o algo que me haga salir en mitad de la noche a la calle, yo, que duermo en camiseta incluso en invierno!!!!
    Espero que no pase nunca.
    Un beso

    ResponderEliminar
  3. figurate como lo vivi yo que vivo en el hepicentro de ese terremoto.(sssssssss, no se lo digas a nadie, jejeje)
    aun recuerdo el estruendo!

    ResponderEliminar
  4. Por cierto, este fin de semana disfrute de la subida de la virgen Santa Catalina en la iglesia de el Granado.(me deje medio coche en un curvaaaaa!!!!)

    ResponderEliminar
  5. Te he dejao un meme en mi blog, pásate a recogerlo. Un abrazooooooo...

    ResponderEliminar
  6. me gusta tu blog, por eso te añado.
    muuuaaacc

    ResponderEliminar
  7. ¡Ah! ¡Ese día fue memorable! ¡Todo el mundo en la calle luciendo sus batas y sus zapatillas!. Desde luego que esas cosas sólo pasan aquí.

    ResponderEliminar
  8. Espero que estes mejor, vi en mi blog que has estado malita.
    Un besazo.

    ResponderEliminar
  9. Recuerdo perfectamente esa noche. Aquí también se sintió mucho y también hubo batas de "guatiné" (así le decimos aquí). Saludos.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Mi niño no presta atención y se distrae en clase

Lunes preprimaveral, no vamos del todo mal

Dress Code para maestras (y maestros)