¿Somos diferentes?: Una clase multicultural en el sur de España

Imparto la asigantura de plástica a una clase de diez niños y niñas de 3º, 4º y 5º de Educación Primaria. Todos juntos. Para hacer el "Más difícil todavía" de todos estos chicos solamente tres son españoles, siendo el resto bellezas rubias procedentes de Holanda o Inglaterra.

Aunque los chicos se defienden mejor en español de lo que yo lo haré nunca en sus lenguas maternas, en la clase, cuando han de hablar entre ellos, suelen usar el inglés la mayor parte del tiempo. Así, cuando les mando una tarea, y los dejo trabajar libremente, el murmullo que escucho es tan incomprensible como una clase de japonés avanzado. Y yo es que de inglés ni papa, las canciones de Metallica y más bien de oído, así que los chavales bien podrían estar cagándose en mis muelas que me iba a quedar igual.

Sin embargo, la barrera lingüística (que en este caso no es precisamente una barrera) no es lo único que diferencia al alumnado autóctono del foráneo. No sé si las diferencias que voy a comentar son el resultado de factores culturales por la nacionalidad o que los chicos que vienen a nuestro país están siendo educados por unas familias con unas conductas y valores concretos. Lo que sí se es que de los chicos españoles a los extranjeros va un abismo. En la clase de plástica estas diferencias se hacen patente en cada tarea y comentario.

Lo principal es la cultura del esfuerzo. Cuando he mandado la tarea de hoy la españolita ha dicho "yo, lo más fácil", y se ha quedado tan ancha. Los chicos extranjeros han comenzado su tarea sin aspavientos, sin prisas y sin pausas planteándose la forma en que al realizarla quede mejor, independientemente del esfuerzo que suponga. Son modelos a imitar, a ver si se nos pega algo.

La creatividad, infinita en mis chicos rubios, resulta forzada en los españoles. Mientras que el extranjero plasma con el dibujo paisajes oníricos (que poco importa si han visto o no), el niño español dibuja su dibujo de la playa hasta con la sombrilla donde pone "Cinzano" (Ya es antigua la sombrilla); no son detalles, el niño dibuja de memoria, con el avión de publicidad del Zoomarine y los flotadores. Recuerda cosas, detalles, pero es incapaz de usar su habilidad para transmitir volúmenes, colores o texturas. Para una niña española el sol tiene rayos rectos, ojos y pestañas en ellos y es amarillo, por supuesto. Para la niña extranjera elsol se compone de mil colores: amarillo, rojo, naranja y tiene toques de morado. No hay colores planos, resultabndo un sol luminoso, rico en matices.

En este aula reina el silencio y, cuando R lo rompe hablando alto como la hacemos los españoles, J pide con educación que baje un poco la voz. Queda patente el carácter ruidoso del español, frente al gusto por el silencio de los chicos del norte, que también hablan, pero que no molestan al hacerlo.

Dar plástica a esta clase tan peculiar va a ser toda una aventura... Qué pena que solamente sea una vez a la semana.

Comentarios

  1. ¿Y en que pueblo estás para que haya ingleses y holandeses?

    Lo normal son Rumanos y Marroquies

    Y la pregunta del millón : ¿Donde están las hermanas mayores (+18) de esos niños rubitos y educados, que por huelva no se ven?

    PD: Para verificar la palabra que me ha tocado, sí que hace falta imaginación

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  2. Tanto como modelos a imitar pues qué quieres que te diga... Mi mejor amiga es profe de secundaria en un público de Alicante en zona de colonia inglesa y te puedo decir que son unos hijos de puta hooligans que insultan a los profesores, que se niegan a aprender español porque dicen que su lengua es superior (y se lo dicen a los profesores a la cara) y cuyos padres no pagan impuestos a España pero van a protestar por todo cada dos por tres con una total falta de vergüenza. O sea, que bonicos serán los tuyos, has tenido suerte, pero no creas que todo el monte es orégano que los profes del insti de mi amiga lo pasan francamente mal.
    Un besito!!

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  3. encuentro muy divertida y curiosa a la vez la entrada de hoy, pero tienes razón 100%. Yo no doy clases, pero cada día cojo el tren para ir a trabajar y veo de todo en el tren, ya que donde vivo hay de todo: marroquíes, españoles, sudamericanos y nórdicos. Y nada que ver el comportamiento de unos a otros. Mientras que toooodos los españoles y marroquíes van con las pezuñas puestas encima de los asientos de enfrente, los nórdicos o guiris, llámalos como quieras, van muy puliditos, sentaditos ocupando sólo su asiento, todo rectitos y mirando de reojo sin decir nada a todos los animales que viajan a su alrededor. Por no decir el tema chillidos que comentas: me sé la vida entera de la señora C, que va cada día con sus amigas y explica lo bruja que es la señora de la casa de las mañanas, pero el separado de la tarde es mucho más educado pero "qué puerco es el jodío..." y no es que me siente a su lado precisamente para tenerme que enterar de toda su vida.... En fin, siempre quedarán nuestros hijos..... para empezar una nueva era!!!! A tí por descontado te espera un año entretenido...

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  4. Pues fíjate tú, que este años los echo de menos...

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  5. Akli: Estoy en un pueblo muy fashion que se llama Sanlúcar de Guadiana.

    Sus hermanas no existen, ¿te valen las mamás?

    Besotes.

    Aline: ¡Viva!

    Casandra: Cierto lo que dices, también me han comentado que en chicos más mayores se puede llegar a producir este comportamiento. Por ahora no me he encontrado ningún caso como el que comentas... ¡Por suerte!

    Mafalda: Si es que somos tópicos andantes a veces, y no se puede evitar. A ver si la próxima generación con tantos modelos sabe elegir bien qué conductas imitar.

    Elena: Ains, si es que se les echa de menos...

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  6. Y ojalá no te lo encuentres, cariñet, te deseo de todo corazón que nunca te pase porque es muy duro (mi amiga lo está pasando fatal y muchos en su instituto, no solo ella). ;o) Un besazo!!

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