Noche de BBC

Ayer, después de pasar el día en Isla Mágica con Mediabaldosa, Terminator, sus nenas y El Señor X, me arreglé en tiempo récord y nos fuimos de BBC. Modelo de la noche: Vestido en seda de Massimo Dutti estampado en tonos rojo, gris, blanco y beig con largo por debajo de la rodilla y corte imperio, chaqueta de manga francesa en color blanco de Mango y sandalias rojas de una tienda de La Palma.

Fuimos a un bautizo, concretamente. Y es que la generación ya cumple con sus tiempos y uno de mis primos ha tenido la suerte de tener, junto con su esposa, una nena guapa, gorda y de naricilla respingona que fue la protagonista de la noche. O casi.

Y es que la fauna que vimos ayer da como para hacer un documental.

Aún en la iglesia localizamos a la "señora del bocata" (En realidad fue descubrimiento del Señor X). Imaginad una baguetina y la envolvéis en papel de plata, del Mercadona, arrugadito. Pues si lo usáis de bolso de mano ya tenéis a la "señora del bocata". Simplemente hipnótico.

Luego estaba la señora cuarentona (no cuarentañera, ésta era cuarentona) con dos hijos, nene y nena. Los hijos bastante inquietos, un tanto petardos... Pero la madre se portó peor que ellos. Su afán de protagonismo, de ser el centro de atención, sus gritos y ademanes abroncando a su retoña (El retoño macho era intocable), los gestos de mártir dedicados a la concurrencia, eclipsaron a su hija escalando la mesa de los niños, e incluso (y esto ya era difícil) a sus bragas de cuello vuelto color visón oscuro que sobresalían por encima de su pantalón. Y es que seamos lógicos, si llevas un pantalón blanco y te pones unas bragas que te quedan pequeñas y te marcan las carnes ¿para qué te has molestado en cogerlas color visón, si se te notan de todas formas?.

Ya comenzada la cena me doy cuenta, porque me da por mirar, que no me acordé de envolver el regalo que llevo para la pequeñita; el pelele rosa tundosado con faldita con parte de arriba a juego de una conejita con pompones de cheerleader campa a sus anchas fuera del sobre-regalo. Así que cojo la bolsa y huyo hacia el baño de señoras para poderlo envolver con un mínimo de intimidad.

Delante de mí va entrando una señora mayor con una barriga más que importante. La señora entra en uno de los cubículos del baño mientras yo uso la encimera de los lavabos para meter la ropita donde debe estar. La señora suelta un agudo y largo gemido.

- Aaaaaaaaaaayyyyyyyyyyyy!!!!!!!!! ¡Que no quepo!

La señora no puede cerrar la puerta del baño porque la barriga se lo impide. Al intentar cerrarla, la puerta ha hecho que la señora se quede encajada, ni p'alante ni p'atrás... No puedo mantener la compostura y al ver la situación me río a carcajadas.

- ¡Aaaissssss! ¡UUUfffffff! ¡Arg! ¡Uf!- La señora se empuja la barriga hacia dentro mientras sigue intentando cerrar la puerta.

Mis carcajadas continúan; estoy disfrutando de la noche.

- ¡¡¡AAaaa!!, uufffff!!!!, Oh!!!! ¡YA!

Sé que consiguió salir, porque volví a verla más tarde por el salón de celebraciones. Sin duda, lo más gracioso que he visto en años.

Comentarios

  1. jjajjaa somos malas!! aquí riéndonos de la desgracia agena!

    ResponderEliminar
  2. JA,JA,JA! yo no soporto ése tipo de celebraciones, se me hacen larguísimas y aburridas...al menos te divertiste ja,ja,ja! y por cierto, o muy pequeño era el baño, o muy gorda estaba la señora!

    ResponderEliminar
  3. Ay, pobre mujer. Espero que no nos pase cuando seamos mayores. :-( Odio los bautizos y comuniones, JAJAJA. Un besete!!

    ResponderEliminar
  4. ¡Pero mira que no ayudar a la pobre mujer!. Me imagino su angustia intentando salir y tú riéndote fuera, jeje. Es que hay que ver el juego que dan los servicios. Recuerdo cuando, en la universidad, el viejo profesor de Cálculo se metió en el servicio a hacer un "pis" antes de clase y se quedó encerrado dentro. Los alumnos, al verle venir, nos metimos en el aula y no nos dimos cuenta de los golpetazos que el pobre hombre estaba pegando en la puerta. A los 45 minutos empezamos a inquietarnos; alguien salió de la clase y le escuchó gritar, jeje. ¡La cara del profesor era un poema! ¡Al menos nos perdimos la clase ese día, pq eran de rollooooo!

    ResponderEliminar
  5. Jajajaja, qué bueno..pero pobre mujer... bueno, pobre no que esas barrigas se tienen a conciencia, se cultivan a base de comiditas, y muchos años...jeje!!, ohhh!!me hubiera encantado ver ese bolso baguette, debía ser genial, me alegro que te lo pasaras bien por allí, un besazooo gigantee!!muaaaaaks

    ResponderEliminar
  6. jajajaja!!!!
    Pero mira que tienes mala baba nenaaaaa!!!! Lo de "la señora del bocata" esque me ha dejado muerrrrta jajaja!!!
    Y mira, hiciste muy bien de reirte de la señora a una barriga pegada, porque esas luego son las peores. Si te hubiera hecho falta a tí, seguro que no te había ayudado...

    Me ha encantado tu post, lo que me he podido reir... jajaja!!

    Un besaco

    ResponderEliminar
  7. jajajajaja...y como nos gusta el xafardeo de estos eventos!!!

    ResponderEliminar
  8. AJAJAJJAJAJAJAJAJJAJAJJAJ!!!! ay que bueno lo de la gorda!!! q risa...
    Y lo de la cuarentona es TAN tipico, es el sindrome de Ana Obregon, llamar la atencion por encima de todo. (Y tener hijos atontaos)

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Mi niño no presta atención y se distrae en clase

Lunes preprimaveral, no vamos del todo mal

Dress Code para maestras (y maestros)