Lecciones de estilo en el Centro de Salud

El Centro de Salud que cubre mi barrio pertenece también a un par de barrios de tener cuidadín, por lo que evidentemente te ves de todo. A mí, como no me gusta perderme detalle, me fascina ir a este tipo de sitios, por la cantidad de gente diferente que veo (y eso que soy muy antisocial, en serio). No suelo ir a menudo, pero cuando voy es toda una experiencia.



Ayer, tal era la cantidad de estímulos y estilismos de desprendimiento de retina que terminé apuntando lo más impactantes en la pasta interior del libro que llevaba (Si me hubiera comprado la agenda lo hubiera apuntado ahí).




Estilismos para olvidar




Estamos todos de acuerdo en que no hace falta arreglarse en demasía para ir al centro de salud porque, además, se presupone que estamos enfermos, así que pocas ganas habrá. Sin embargo hay gente que confunde ir poco arreglada con ir desarreglada, y la verdad es que va un trecho.






- "Jackye" Sparrow: Chica de unos 35 años con dos niños, uno de cinco y otro de dos y medio, baggy pants de algodón de mercadillo en negro y camiseta verde de tirantas, esclavas y uñas de los pies pintadas de negro pero tan descuidadas y descascarilladas que da muy mal rollete mirarla. El resultado es que te da la impresión que se ha venido a consulta con lo mismo que tenía puesto en casa, pero las uñas son impresionantes.




- Ombligo man: Si ya es poco elegante ser hombre y llevar una camisa tipo clásico de manga corta, combinémosla con unas sandalias que dejan ver unas uñas que han evitado el cortauñas desde hace meses. ¿Lo peor? La camisa queda pequeña y el espacio entre botones se abre tanto que el ombligo se hace uno más en la sala de espera. Juro que el ombligo me miraba, fijamente.




- Verde que te quiero verde: ¿Cuántas tonalidades de verde eres capaz de combinar con acierto en un look?. Con desacierto yo he visto ocho. La señora supuso que si todo es verde, "pega". Ocho tonalidades de verde no las combina bien ni YSL.

- Bragas caladas: La hija del verde que te quiero verde confunde mallas con leggins. Vale, que sí corazón, que cuando los tienes en la mano parecen opacos, pero que cuando te los ponen estiran, y cuando estiran ya no son opacos, y que en tu culo de la talla 44 son transparentes... ¡Que se te ven las bragas! Bragas de algodón, cuello alto, ¡caladas!. La visión de la jornada, vaya. Y ella, sintiéndose tan fashion.

- Me las pongo porque me gustan: Si te pones unas Havaianas, y el talón da en el suelo... ¿No será que te quedan pequeñas?. Lo del talón cochino de ir arrastrándolo mejor lo olvidamos.

Y la mención de honor:

- Enfermera "estoysúperbuena": Enfermera joven, con su contrato de sustituciones de verano. Vaquero campana con la parte alta estrechísima, zapatos salón con tacón de aguja metalizado, escote profundo (de escaso contenido) y melena rubia de bote del malo al viento. La bata del uniforme abierta, evidentemente. Inadecuada, incómoda, antihigiénica...

¿Tan difícil es ponerse unos vaqueros cómodos y adecuados con una blusa o una camiseta?

Comentarios

  1. JAJAJA!! El mejor el "Bragas caladas". Me parto!!! JAJAJAJAJA

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  2. jajaja

    pues en m queridísimo pueblo, no llevar las bragas caladas hace que te miren raro. Lo mejor que yo he visto en mi vida fue una chica con unos leggins blancos (evidentemente sin nada más encima) y un tanga negro. Al verla de frente, se le veía tó, y de espaldas...

    Mención aparte la chica de este sábado coun una blusa camisera... y sin pantalones.
    Nena, ¿crees que si te llega al muslobasta?

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  3. No, no basta con que llegue al muslo, y una prueba la tienes en las chicas del Blanco del Centro comercial de Nervión...

    Lo de las bragas caladas es que es muy fuerte, y lo peor es que iba moviendo su culovaca por el centro de salud como si nada...

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  4. Lileth me encanta cuando describes estos "estilazos" de pie de calle...jajajajaja, en eso eres la "mejó"

    Más, quiero más...

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