El rayón del odio

Ya decía yo que tanta mirada de odio, de "hincha" (pronúnciese jinsha, porque es palabra de Huelva) en los semáforos no podía ser buena.

Si hasta el Señor X lo notaba, y eso que no es persona de sutilezas... Mi mayor delito estos días era haberme comprado un coche de burraco sin serlo... ¡Y encima mujer!

El rayón del odio me lo han hecho con una llave, al lado del faro delantero derecho, en vertical y a mala leche. Pero... ¿sabéis qué le digo al envidioso que me ha rallado el coche?


¡Que mi coche sigue siendo mío, chavalote!


(Que ya puestos le he saltado como unos milímetros de pintura al aparcarlo en cuesta cuando el coche lo apoyé, evidentemente sin querer, en una farola... Pero ni se nota)

Comentarios

  1. ¡Que mala es la envidia coño!
    Cuando me mude con mi novio al piso que compartimos toooodos los dias le hacian algo al coche, desde pincharnos las ruedas, hasta escribir cosas con Edding, bueno y rayones ya ni se, creo que perdi la cuenta en el 10 por lo menos.
    Ultimamente le estan sacando el aire de las ruedas, cada dia una distinta.
    Como C. pille al que se entretiene con nuestro Fordfi lo mata.

    Por cierto que estas muy guapa con tu new look, besissss

    ResponderEliminar
  2. Bufff lo siento! Pero son cicatrices de guerra...

    un beso

    ResponderEliminar
  3. Cuanta mala leche acumulada... y hacen acumular a los demas. Eso d la llave es de las cosas q mas me cabrean.

    No sabes como te agradezco el detalle d ayer... deberia decir "gracias" pero me sabe a poco

    un beso

    ResponderEliminar
  4. Que mala y envidiosa es la gente joder!!!!

    ResponderEliminar
  5. Si te cuento cómo está el mio. Marcas en los laterales de la gente no tener nada de cuidado al abrir sus coches (tengo un par de auténticos desconchones de haber dado con ganas), los parachoches destrozados, un par de rocetones, ... Las cosas de tener coche, tu te hartas de pagar para tener un trasto en la calle que sea objeto de todas las putadas... Salu2!!

    ResponderEliminar
  6. Bueno el primero es el que más duele, luego los demás se van asumiendo

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Mi niño no presta atención y se distrae en clase

Lunes preprimaveral, no vamos del todo mal

Dress Code para maestras (y maestros)