Mozart

No es que no me guste Mozart; es que lo odio.

Llevo más de una hora de reloj intentando hablar con la delegación de Educación de Jaén para solicitar el certificado de empresa que me servirá para hacer colas infinitas en el Inem y pedir el paro.

Invariablemente, cuando la amable señora de centralita intenta pasarme con quien he de hablar me ponen una conocía melodía de Mozart en midi. Invariablemente después de aguantar un ratito esa melodía, de pronto, el teléfono comunica... Vamos, que me cuelgan o se agota llamada.

Odio a Mozart.

Editado a las 11:36 de la mañana: ¡Por fin! ><'

Comentarios

  1. Juas juas... esos consiguen que odies a Mozart y a cualquiera! Es de las cosas que me ponen más nerviosa... excepto cuando no ponen nada, ni siquiera "bips" intermitentes y no puedes dejar de pensar que te han colgado (cosa que también sucede, claro!).

    Espero que al final te lo hayan podido solucionar. Bsos y paciencia!

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  2. Gracias, Aliena; lo conseguí desarrollando la rara habilidad de marcar repetidamente y con la mano izquierda mientras la mano derecha, vigilada por mis ojos, hacía otras interesantes cosas.

    La necesidad despierta el potencial de nuestro cuerpo...

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