Mi santo ya pasó...

Ya fue mi santo y me pilló fuera de casa, como viene siendo tradición desde el año pasado. Aunque con retraso, pero no menos ilusión, recogí unos regalitos de lo más monos:

- Bikini de Calzedonia, el que yo quería. Ahora sólo falta que haga calor para estrenarlo.
- Camisón del Oysho, de Hello Kitty, con braguitas a juego. Ahora sólo falta que haga calor para estrenarlo.
- Chirimbolo del iPod para la radio. Menos mal que funcionan haga buen tiempo o no.
- Unos cuadernos de Pocoyó (cada día me gusta más Pocoyó).

Por lo demás, me reservo la posterior elección de regalos para cuando inauguren la tienda de Desigual de Huelva, que por lo que vi el sábado por la mañana está a puntito de abrir.

Y sigo pidiéndome un Topshop y un H&M bien cerquita.

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