Cerrando etapas

Hoy ha sido mi último día de trabajo en Cruz Santa y mis chicos me han despedido con abrazos, besos y lágrimas.
Me despido de mi cuarto colegio del curso, pensando, como en los demás, si volveré a ver de nuevo por dentro esas aulas, a esos chicos o a esos compañeros.

Esta es una profesión de idas y venidas, de despedidas, de conocer gentes y lugares, de cambios a los que una se ha de adaptar.

Ahora toca esperar la siguiente, sufrir la incertidumbre y tener preocuación por no saber dónde me va a tocar vivir.

Comentarios

  1. Bueno ahora lo q toca es descansar, y después ya te preocuparás por el nuevo destino. Las despedidas siempre son tristes, pero quedate con los buenos recuerdos, esos nunca se olvidan.

    Un beso.

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  2. Uf! Ayer cuando volvía a casa, en el tren escuchaba a 2 profesoras que tb hacían suplencias. La verdad es que tiene que ser duro.
    De todas formas, estoy con Sandra. Ahora toca descansar, y cuando llegue el nuevo destino ya te preocuparás.
    Un beso.

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  3. Tu entrada, así tal cual está escrita (cambiando únicamente el nombre del sitio, obviamente)resume mi momento laboral ahora mismo...Es duro llegar a un centro en el que nadie te conoce,no conoces a nadie y adaptarte (más si es la primera vez!!)... y cuando ya casi lo has conseguido... adiós vacante y pa casita de nuevo y a darle al coco "para dónde me llamarán, cuánto tiempo..." Tú tienes el agravante de tener que vivir fuera de casa (yo he podidio delimitar provincia)... es duro... pero es tan bonito ser maestra!!!! A que si??

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  4. Por ahí he pasado yo también, la verdad que es durillo, a ver si te llaman pronto y terminas el curso sin más cambios ;-)

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