Calidad de la educación (¿Primera calidad o mala calidad?)

El tema de la calidad está muy de moda. Ahora hay másters de gestión de calidad y existen un montón de normas (como las ISO) por las que regirse y ajustarse a marcos de normativas europeas que dicen que tu empresa, centro o lo que sea es molón de verdad.

También se habla mucho de la calidad de la educación, e incluso en Andalucía se votó hace unos días una propuesta donde se ofrecían incentivos económicos al profesorado si se cumplían una serie de objetivos (aumentar el número de aprobados).

Al margen de la polémica que esta iniciativa ha supuesto, y de que es cierto que el número de aprobados a veces (la mayoría de las veces) no depende del docente, sino de las ganas de estudio y de dar el callo del discente, y del hecho de que la mayor parte del profesorado andaluz votó un "no a la prostitución", al margen de todo esto, repito, deberíamos plantearnos qué es lo que da calidad a un sistema educativo.

¿La calidad viene determinada por un alto número de aprobados?¿por un alto nivel de conocimientos y competencias?.

Hay para quien el fracaso escolar es sinónimo de un bajo número de aprobados y, en consecuencia, un éxito es consecuencia de un alto número de aprobados. Como aprobados fueron los actuales alumnos de nuestras universidades que, sin embargo, siguen teniendo deficiencias ortográficas (no casuales sino garrafales) y una expresión escrita que dan ganas de llorar.

De hecho, ahora mismo se presentan a las oposiciones a maestros y maestras personas que han superado una carrera universitaria pero no saben distinguir del verbo "haber" con lo que suena igual, del verbo ver "a ver". Pues acabados estamos, puesto que estas personas ya ejercen y enseñan a leer y a escribir a las futuras generaciones. Ole.

No deja de llamarme la atención que desde la Junta de Andalucia se promueva (y se presuma) de Calidad en la Educación y y se tenga la dejadez de no cubrir las bajas del personal docente que se producen, sobre todo si son iguales o menores a quince días. Si tenemos en cuenta que la mayor parte de bajas son renovadas cada dos semanas, podemos estar literalmente meses con faltas de profesorado en un colegio o centro de Secundaria. ¿Cómo se trabaja en un colegio con bajas? Pues alguien va a sustituir, dejando de ofrecer las clases de apoyo que son uno de los orgullos de nuestro sistema de calidad, o directamente repartimos a los niños en pequeños grupos por todo el colegio (Los de atrás, podéis dibujar, pero sin hacer ruido, ¿eh?).

Así que, pese a todas las medidas que se toman, como bajar la ratio, o inundar los colegios e institutos de ordenadores, no parece que obtengamos avances. Nuestros alumnos son poco competentes y no son capaces de escribir un texto corto con corrección y coherencia.

Pienso que es necesario analizar qué está pasando, y actuar en consecuencia con una nueva reforma del sistema educativo, una reforma desde los cimientos, desde las concepciones de metodología y organización educativas, desde la misma formación del profesorado, y desde la promoción entre las familias de los valores perdidos: el del esfuerzo, el trabajo, el afán de superación...

Comentarios

  1. Qué buena reflexión Lileth! Creo que eso es lo que le ha faltado a los que han votado SÍ: reflexionar.

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  2. Hola guapa, q tal la semana santa??... sigues en Huelva o ya estas de nuevo en las Islas??.

    Muak y feliz semana.

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  3. Hola Sandra! Pues por ahora estoy de nuevo en La Laguna, aunque tal y como van las listas andaluzas no sé yo el tiempo que me resta en las islas.

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