Primeras impresiones

El avión se movía mucho y a veces me costaba trabajo leer mi libro comprado en la tienda del aeropuerto "¿Hay alguien ahí fuera?", de Marian Keyes; lectura ligera para aligerarme las dos horas de vuelo.

Aterrizo con 20 minutos de adelanto, ¿habrase visto? un hurra por Air Europa.

El director del colegio tiene el detallazo de recogerme en el aeropuerto. Mientras me encamino hacia el colegio veo el teide con su nievecita en la cumbre. Impone y fascina a partes iguales. Aparezco en plena Orotava con mi maleta turquesa y la mochila del portátil. Veo verde por todas partes y el mar al fondo. El colegio, pintadito de verde y con un frondoso huerto escolar con árboles, está mimetizado con el ambiente.

Me hacen el alta y conozco a los compañeros de Primaria y Secundaria (puesto que estoy en un CEO). Mi clase me parece grande y fría, al menos reparo en la estufa que ha dejado en clase, al lado de su silla, la señora a la que sustituyo. Nunca viviré lo suficiente para agradecer este gesto. Con un interior a poco más de doce grados se me antoja lo más importante del día.

Ya me anuncian una salida hacia la caldera el martes que viene. La caldera del volcán, cuando hay nieve cerca no suena tan cálido como puede indicar la palabra. Veo iniciativa en el colegio, muchos proyectos y eso me gusta. Me resulta fácil adaptarme a un proyecto educativo dinámico.

Tengo una tutoría de tercero de primaria y, evidentemente, el francés de 5º y 6º.

Salimos del colegio y pese a la oscuridad intuyo la pendiente suicida de la carretera por la que bajamos, en la que apenas pasa un coche. La situación me recuerda a la pericia de los capataces de Semana Santa cuando consiguen sacar y meter los pasos de forma ajustada en los templos. Igualito. Dos dedos del retrovisor izquierdo a la pared, tres dedos del retrovisor derecho a la otra pared.

Vuelvo a La Laguna y llego a la residencia en torno a las ocho menos algo. Mi maleta, mi mochila del portátil con los libros de la UNED y yo, subimos a pata por las escaleras, los dos pisos hasta la habitación porque el ascensor está estropeado.

Cena, ducha y cama. Todo seguido. Es un alivio que todo empiece bien.

Comentarios

  1. Tiene buena pinta,no?mañana tu 1º día?Mucha suerte!
    Te nominé para un juego bloguero jejeje!besos

    ResponderEliminar
  2. Bueno me alegro q vaya todo bien... la primera impresión es importante.

    El libro de Maryan Keyes, muy bueno.. si te picas, te lo lees en dos días.

    ResponderEliminar
  3. Gracias, Miss M!!!

    El primer día ha sido hoy y ha ido genial, los chicos un encanto y los mayores otro tanto.

    Pues picada estoy, S, aunque en la página 175 ví de qué iba el tema y me dió una bajona de moral tremenda. El libro está mucho mejor de lo que me esperaba.

    ResponderEliminar
  4. Qué bien!! Me alegro un montón de que, por lo menos de momento, todo vaya sobre ruedas. Síguenos informando...!!!

    ResponderEliminar
  5. Lileth, la verdad es q cuando pillas el quit de la cuestión te quedas un poco fastidiada...

    Sabes q hay un libro q cuenta la historia de cada una de las hermanas??

    Saluditos.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Mi niño no presta atención y se distrae en clase

Lunes preprimaveral, no vamos del todo mal

Dress Code para maestras (y maestros)