Perdiendo el rumbo

Milenio 3, el programa de radio de Iker Jiménez, después de muchas temporadas emitiendo con éxito, se ha quedado sin temas.

Como parece que se habían dado cuenta que se repetían más que un potaje de chorizo, ahora les ha dado por ver misterio donde no los hay. Y no es que esto sea grave, lo grave es que en sus delirios de misterio se lleven por delante toda la ética periodística y, ya de paso, la ética que debe tener cualquier persona.

El día de Navidad desapareció una chica en Alicante. Esta joven estaba mostrando una conducta extraña, según comentaban diversas personas de su entorno (y con el entorno me refiero a sus familiares más cercanos, no a la vecina) pues sostenía que era perseguida y querían hacerle daño.

Sin embargo, por la poca información que tenemos, parece que la familia no hace mucho caso a esta conducta cuando, a mi parecer, es bien simple:

- Si te persiguen, malo.
- Si no te persiguen y tu te lo crees, malo también.

Esta chica termina huyendo al monte donde es encontrada sin vida días después. Fue encontrada sin signos de violencia y la hipótesis que cobra más fuerza es que la causa de la muerte se haya producido por hipotermia.

¿Un desgraciado suceso? Seguro. ¿Pudo haberse evitado? Es posible. ¿Un suceso envuelto en el misterio? Rotundamente no.

Pero como el señor Iker Jiménez se está quedando sin temas echa mano de lo que sea. Así que en el programa de anoche, madrugada del 5 al 6 de enero, se dedicó ayudado por un especialista de dudosas opiniones y conjeturas, a hablar de sectas, esquizofrenia (contribuyendo a estigmatizar cada vez más a las personas con una enfermedad mental)... En definitiva, a hacer amarillismo del misterio realizando suposiciones, contradiciendo las conclusiones del juez que lleva el caso hablando de la muerte de esta pobre chica como si se hubiera producido por un "ritual" (palabras textuales).

Y ahí no queda todo, la guinda del programa es cuando recuerdan al Dr. Enrique Vila (recientemente fallecido) que, entre otros intereses, investigaba las experiencias cercanas a la muerte. Uno de los colaboradores se atreve a saludar a la viuda desde las ondas y a darle la enhorabuena (sí, la enhorabuena) al Sr. Vila porque ya puede comprobar sus investigaciones de primera mano. Toma ya.

Cuando un programa que no es el Tomate (que se quiere dar aires de periodismo serio) comete semejantes desvaríos y faltas de respeto es porque definitivamente le ha llegado el momento de echar el cierre, al menos por una temporadita.

El verdadero misterio es cuándo tardará la familia de la chica de Alicante en ponerle una denuncia al programa.

Comentarios

  1. Chica, qué lista eres. Da gusto leerte, siempre sentando cátedra...

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  2. la familia me da la impresión de que está encantada de salir en la tele... a pesar de la desgracia...

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  3. Estimado anónimo, no hay que ser una lumbrera para darse cuenta de que dos más dos no suman un cuatro misterioso ;)

    Mamiago, es cierto que hay gente así. Es una pena.

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