Mi colegio en medianías

Mi colegio está situado encima de La Orotava, está de hecho en uno de sus barrios. Por las mañanas, al pasar en coche, observo las calles empinadas de La Orotava y me maravillo de quien pueda estar todo el día a pie por el pueblo, arriba y abajo.





Cuando empezamos a dejar atrás a este municipio, enfilamos una carretera empinada que termina en el colegio, dejando atrás calles con casas a cada lado de la carretera, a modo de terrazas con escalones salvando los acusados desniveles.





Mi colegio, que tiene nombre andaluz, ya está despierto cuando llego, puesto que los chicos y el personal de Secundaria ya están allí hace bastante rato, puesto que se trata de un CEO (Centro de Educación Obligatoria) y tenemos hasta 4º de ESO. Los exteriores de las aulas están llenos de verde, porque la vegetación en la zona es muy exuberante, y los jardines del colegio no iban a ser menos. Algunas mañanas también nos da los buenos días un penetrante olor a gallinas, proveniente del corral escolar. Suena bucólico, pero es horrible (el olor, no lo verde).



Cuando llego, tras el paso de rigor por la sala de profesores, me encamino hacia donde se ponen mis chicos en fila, donde doy el primer saludo de la mañana, miro a ver quién no ha venido y los observo atetamente, para detectar sueño, enfados... Así, todos juntos, yo delante, como una gallina con sus polluelos, nos vamos a clase.



Mi aula es muy amplia. La mesa de la maestra, la que yo ocupo está al fondo, al lado de la pizarra y desde ahí veo a mis chicos, que se sientan por grupos, en mesas color beig. Toda la parte izquierda está cubierta de ventanales y hay unos visillos color crema que tamizan la luz y nos dan intimidad. Hay estanterías y armarios para el material. Mis chicos están bien acostumbrados y hacen un buen uso de sus casilleros. Tenemos una zona con una alfombra puzzle, donde aún no he realizado ninguna actividad. Tengo apenas 18 alumnos, y veo la clase muy llena. No me imagino lo que eran las antiguas clases de la Ley General del 70, con una ratio de 40 alumnos por clase.

Mi clase se ubica en el edificio de Educación Secundaria, puesto que están de obras en el colegio, porque están construyendo un gimnasio. En uno de los laterales de mi clase está el aula de música de Secundaria y, algunas mañanas, aprendemos matemáticas a ritmo de jazz.

Comentarios

  1. Qué asco lo de las gallinas...me dan un asco que me muerooo jajajaja

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  2. La verdad es que esta chulisimo el cole. Tiene pinta de tener hasta Velociraptores en el jardin.

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