La santidad de vender pisos

Ahora resulta que, al menos dos de los chicos fotografiados como curas para el calendario vaticano no tenían en la religión católica su profesón.
De hecho, uno de ellos es agente inmobiliario y, además, sevillano. Así que parece que la Iglesia, con mayúsculas, ha elegido a los chicos guapos por medio mundo queriendo dar una imagen de chicos sanotes, molones y modernos.
Y para moderna la Iglesia, que por fin se ha dado cuenta de que desgraciadamente, en esta sociedad tan avanzada, recurrir a instintos primarios sigue siendo lo que da resultado.
En otras épocas la Iglesia recurrió a aterrorizar al pueblo con futuros infernales, con promesas de espiritualidad. Sin embargo hoy en día lo que más vende es el sexo.
¿Quieres vender un coche? Dos mariquitinas echando un kiki.
¿Quieres verder un champú? Te vendo uno que te provocará orgasmos en cuento te lo viertas encima.
Así que por esta regla de tres, si te quiero vender espiritualidad, te enseño curas guapos, lo sean o no.
La doble moral de la Iglesia ya ni me sorprende.

Comentarios

  1. Magnífica reflexión.

    Es que el encanto personal que tenemos los agentes inmobiliarios... :D

    Un saludo. Paco.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Mi niño no presta atención y se distrae en clase

Dress Code para maestras (y maestros)

Lunes preprimaveral, no vamos del todo mal