Siempre aprendiendo

Creo que aprender es una de las cosas que más me gustan.

Se puede aprender estudiando, haciéndote una carrera, postgrados o cursos.
Se puede aprender leyendo, sin necesidad de acumular títulos.
Se puede aprender enseñando, hablando, interactuando con los demás.


Y se puede aprender por gusto o por necesidad.

Cuando estudias tu primera carrera la estudias por necesidad. Necesitas aprender y tener un título para trabajar. Pero a veces ocurre que los planes de estudio se olvidan de enseñarnos para la vida real.

Yo estudié magisterio, por la especialidad de lengua extranjera francés. Por tanto, soy maestra de francés.
Sin embargo, y pese a que recibí una prácticamente nula formación en lo que es didáctica del idioma (la profesora que nos daba esta asignatura nunca había dado clases de francés en niveles no universitarios), una vez que me he visto ejerciendo, no siempre estoy dando clase de francés.

Con las leyes que están vigentes una vez se derogó la Ley General del '70, los niños con necesidades específicas, diferentes, con discapacidades o como los queramos llamar (o como cada ley nos diga que hay que llamarlos) están dentro de nuestras aulas.

Es cierto que en la carrera he tenido varias asignaturas que, en teoría, deberían haberme orientado para hacer frente a este tipo de situaciones en el aula. Pero no, tengo muy fresca en la memoria el tratamiento de las discapacidades en Europa y España desde los griegos hasta la actualidad, pero nadie me dijo la infinita paciencia que debía tener en un aula con un niño con un autismo importante.

Nadie me habló de los golpes en las mesas, de los gritos repetitivos... Nadie me habló de los niños con discapacidad motórica, o con distrofias...

Así que llegué al colegio y he tenido que aprender observando y siendo ayudada por los compañeros y compañeras, guiándome por el sentido común y, a falta de conocimientos pedagógicos, aplicando mucho cariño y comprensión.

Para el año que viene, me tendré que buscar algún curso de la UNED que me ofrezca aprender más recursos, más estrategias, más habilidades... Porque el progreso de estos niños también depende de mí y, como sus padres y madres, yo también quiero lo mejor para ellos.

Comentarios

  1. Hola compi¡ Estoy muy muy de acuerdo contigo. Las maestras y los maestros hemos aprendido mil teorías y ninguna práctica.
    Pero me parece tan bonito los que nos enseñan todos los días esos niños/as con sus pequeñas cositas y con su gran ilusión.
    Un gran beso compi

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  2. Es que en la UHU nos dan clases maestros que nunca han ejercido, en casi todos los casos.

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  3. Me ha gustado este post. Muchas gracias por tus comentarios. El aprendisaje, aprender... me encanta. Un saludo desde madrid

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