Martes, 2 de octubre

De un tiempo a esta parte, hay dos días a la semana que no los vivo del todo tranquila: Los martes y los viernes.

Estando en un puesto tan bajo en las listas de Canarias, espero paranoicamente que me suene un mensaje en el móvil anunciándome el destino. Mientras tanto hago listas mentales de todo lo que me gustaría llevarme y descarto lo que no me es del todo útil.

Supongo que cuando te dan vacante allá por agosto todo es más fácil, porque ahora eso de que te llamen, buscar corriendo vuelos, una maleta a toda prisa, aparecer en un lugar que no conoces y no tener alojamiento... Una delicia de experiencia.

Aunque luego empiezas a conocer a los niños y se te pasa todo. Será la vocación.

El otro día comentaba con mi novio el síndrome postvacacional. Él sostiene que más que postvacacional lo que le pasa a mucha gente es que está quemada o descontenta en el trabajo y así no hay quien empiece septiembre de forma feliz. Yo no puedo estar más de acuerdo.

Comentarios

  1. jajajajajaja...qué bueno!!!

    ¿Sabes? en un periódico de mi tierra dicen que ya lo están estudiando y que se llama SINDROME DEL INTERINO y que entre otros malestares se enceuntra el nerviosismo, stress, dolor de cabeza, inseguridad, alteración del ritmo cardiaco....

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