En El Corte Inglés

El Corte Inglés es toda una institución en España.

Mi madre a veces ha sugerido que, en su momento, esparzamos sus cenizas por El Corte Inglés porque, según sus palabras textuales "es donde mejores momentos ha pasado".

Sin embargo, y hablando sobre todo del centro de Huelva (en construcción el segundo), la atención al cliente está un tanto descuidada (Aunque Sevilla últimamente se las trae). Y es que esto parece un buen centro comercial venido a menos.

Hemos de reconocer que en esta tienda tienen una especie de rito de iniciación a la adultez. Los comerciales que te hacen la tarjeta de El Corte Inglés, pasan de ignorarte a acosarte: ¿Tiene la tarjeta de El Corte Inglés?. Y te lo preguntan en cada planta.

Si bien los comerciales de las tarjetas te acosan, en el resto de las secciones se dedican a pasar de tí de una forma escandalosa. Es frecuente que se me de el caso de que yo solita me atiendo, me busco el producto y tengo que interrumpir la charla de algún grupo de dependientas (ellas se llaman a sí mismas vendedoras, porque como parece que da más estatus) que cogen lo que les doy y, mientras lo marcan en la caja y me cobran, siguen dale que te pego a la charla. Vergonzoso.

¿Y el comportamiento machista? Una vez fui a comprarme un escáner y se pusieron a contarle las características a mi novio. Tuve que cortarle el discursito y decirle que el escáner lo compraba yo, para mí, que él era mero espectador (También me pasó el otro día en la tienda oficial Sony, pero eso es otra historia).

Y vergonzoso el comportamiento de "los jefes" en la zona de deportes cuando hay partidos de liga o la champions. En la zona de deportes o la de imagen y sonido. Ponen el partido y, para que te firmen la autorización de una devolución tienes que recorrerte media tienda, te ponen mala cara cuando le interrumpes y encima tienes que pedir perdón. Los jefecillos se caracterizan por llevar una especie de pin en el ojal de la chaqueta, aunque si te fijas, los sueles distinguir porque, con diferencia, son los que menos trabajan ahí.


Luego está lo del mantenimiento de los departamentos. Algunos están que se caen de mierda. Una de las funciones de la vendedora es mantener tu zona, bien repuesta, ordenada y LIMPIA. De hecho, en todas las secciones hay plumeros, balletas y líquidos especiales. ¿Pero quién se pone a limpiar pudiendo hablar?.

Luego está la sección de perfumería, donde te acosan las promotoras de firmas aunque sólo pases por allí cortando camino hacia la parafarmacia. Ni se te ocurra ponerte a mirar algo, que ya no te la despegas ni con una granada de humo. En el CIV (Curso de Iniciación a la Venta) que te imparten cuando vas a entrar a trabajar allí te dicen que debes mostrarte accesible al cliente por si necesita alguna cosa. Pero leñe, una cosa es estar accesible y otra cosa es que tenga que irme corriendo porque no pueda ni hablar con mi pareja sin que la señorita de pestañas apegotonadas de rimmel se entere de todo. Porque esa es otra, allí las niñas no se compran ni una crema, todas las muestras se las reparten, porque a mi no me dan ni una y de otra cosa no, pero de perfumería suelo hacer gasto. Mira que son rácanas. Así que últimamente me voy al Bodybell, que además de inundarme a muestras las cosas están mucho más baratas.

Perfumería es que es la caña. Mira que vienen en pegatinas, pero nada; no les ponen ni un sólo precio a los productos. Y como siempre están hablando no puedes preguntar.


La seguridad es aparte. Esta empresa, al menos en Huelva tiene contratados dos cuerpos de seguridad. Uno externo, como Prosegur, que se dedica a poner cara de aburrimiento al lado de los sitios donde metes la tarjetita del coche. Tienen otro cuerpo interno, con unos horarios inhumanos que son los que están controlando los probadores. Si te fijas bien, además hacen doblete haciendo seguridad de incógnito por la tienda, a ver si captan al mangante. Se les distingue porque van muy abrigados en verano y muy fresquitos en invierno. Por eso y porque siguen a los grupos de adolescentes.

Lo más gracioso y lo más humillante de esta empresa es que, cuando trabajas allí y sales por la puerta de personal, si portas alguna bolsa has de enseñarla a seguridad, con el ticket correspondiente. A eso le llamo yo confianza en el empleado. Si te has pasado la jornada laboral charlando con los compañeros no te ha dado tiempo de mangar nada, es que es de cajón.

Hay veces que tienen tendencia a tomar a los clientes por tontos. Como cuando en rebajas, o incluso a mitad de temporada, te ponen artículos de temporadas pasadas (y muy pasadas también) como si fueran nuevos. En julio pasado, una señorona con su hija comentó justo al lado mía:

- ¿De dónde sacarán esta ropa que es del año de la pita? ¡si esto es de lo menos hace dos años!

Yo, que puedo jurar que es verdad, respondí:

- De una nave que tienen a las afueras de Huelva, señora. Lo que no se vende se lleva a "La Nave" (así la llaman), y lo vuelven a sacar a la temporada siguiente.

Esta empresa debería ponerse las pilas, los jefecillos de tres al cuarto los primeros, porque el cliente es quien los mantiene, y cada vez se está más a disgusto. Hay que mimar más al cliente y no presuponer que lo tienen tan fácil.

Comentarios

  1. Y eso que lo dice una ex-empleada!!

    Saludos. Paco.

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  2. Estoy totalmente de acuerdo contigo. El emblema del Corte Inglés, además de eso "si no estás satisfecho te devolvemos el dinero", era la calidad de la atención al cliente, y está claro que eso se ha perdido. Soy una de tantas que cada vez va menos, porque tienen la ropa como apegotonada, sin ton ni son, los expositores están demasiado llenos y no son cómodos para encontrar nada. Y lsa dependientas pasan de tí como de la m.....
    No es por nada, pero cada vez lo veo más de capa caída, la gente debería ocuparse por su puesto y trabajar un poquito más, tener aquello en condiciones y tener contenta a la gente, que al fin y al cabo son los que han hecho el corte inglés lo que es.

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  3. lo que comentas del presonal de "seguridad" de incognito es un intrusismo profesinal, se les denomina "alfa", son personas (chicas siempre), que sin ninguna titulacion por parte de seguridad privada (y aunque la tuvieran, no puden ir de ropa de calle, si pertenecen a una empresa de seguridad, es decir V.S., han de ir con el uniforme, chapa con su numero de tip, defensa y grilletes homologados) que rondan por la tienda, se menten en probadores continuos para escuchar los que haces e incluso, si tienen sospechas de que llevas algo, se ponen a tu lado e intentan mirar dentro de tu bolso o bolsa de compra. Esto es denunciable, se lleva haciendo toda la vida, pero claro, seguridad privada siempre avisa cuando va a hacer una inspeccion, y claro, ese dia no hay nadie de incognito.

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  4. lo que comentas del presonal de "seguridad" de incognito es un intrusismo profesinal, se les denomina "alfa", son personas (chicas siempre), que sin ninguna titulacion por parte de seguridad privada (y aunque la tuvieran, no puden ir de ropa de calle, si pertenecen a una empresa de seguridad, es decir V.S., han de ir con el uniforme, chapa con su numero de tip, defensa y grilletes homologados) que rondan por la tienda, se menten en probadores continuos para escuchar los que haces e incluso, si tienen sospechas de que llevas algo, se ponen a tu lado e intentan mirar dentro de tu bolso o bolsa de compra. Esto es denunciable, se lleva haciendo toda la vida, pero claro, seguridad privada siempre avisa cuando va a hacer una inspeccion, y claro, ese dia no hay nadie de incognito.

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