La zorra y las uvas

La zorra de la fábula podía haberse hartado de uvas. Lo que le pasó es que no las deseaba de verdad. Bien podría haber pedido ayuda, o ir directamente a por una escalera.

La zorra era cobarde; seguramente le daba miedo ir a por la escalera por si se encontraba al granjero.

A veces, perseguir la felicidad es cuestión de ser valiente, de reconocer que tienes los medios para serlo, pero que te da miedo hacerlo.

Ser feliz no es fácil, lo fácil es ser infeliz y quedarte en el sofá viendo la televisión, porque te da miedo ser feliz.

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Mi niño no presta atención y se distrae en clase

Lunes preprimaveral, no vamos del todo mal

Dress Code para maestras (y maestros)