El libro viajero...y culillo de mal asiento


El que inventó eso de liberar los libros en los parques y las paradas de autobús era un caradura. ¿Quién no ha prestado un libro y no se lo han devuelto? A mi dos. Bueno, recuerdo dos, que dolieron que no veas. Pues el que lo inventó seguro que era aficionadillo a leer de gorra y pensó lo cómodo que sería no tener que ir rapiñando a los amigos, sino directamente rapiñar a todo el mundo.


¿El primero que no me fue devuelto? Lolita, de Nabokov. Me lo compré en la feria del libro del instituto. Y me encantó. Una guarra de cuidado, la tal Lo. Un pelele obseso, Humbert. Lo presté varias veces y, una de ellas, nunca regresó. Sé que tuvo éxito en todas sus lecturas, sin embargo.


Me lo regaló, unos años después,alguien que sabía que no me lo habían devuelto, probablemente harto de mis quejas. Y me puso una dedicatoria horrenda (Mira que era cursi el niño, ¿eh?). No tiré el libro años después porque me parece un sacrilegio tirar libros. Es el ejemplar que conservo de Lolita, rojo, en vez del rosa original.


El segundo libro aún me duele. Y mucho, porque no he conseguido encontrarlo para comprarlo de nuevo. Se llamaba La ley del amor y era de Laura Esquivel (la misma autora de Como agua para chocolate). Siento debilidad por los autores latinoamericanos, así que devoro a Vargas Llosa, García Márquez, Isabel Allende (aunque pasé del Zorro, nunca me atrajo la historia del muchacho éste)... La ley del amor venía acompañado de un cd de audio, y tenía viñetas de cómic para mirar mientras escuchabas la música. Toda una experiencia de libro. Original, emotivo y divertidísimo. Normal que no me lo devolvieran.


Ahora me cuido muchísimo de prestar mis libros. De hecho, la colección de Phillip K. Dick que tenemos a medias mi novio y yo es una gran prueba de amor (Además de que eso de comprar los ejemplares a 20 euros es un duro golpe a cualquier economía), tanto por su parte como por la mía. La colección de cómics lo mismo (ese primer tomo de Lobezno encuadernado en pasta dura...)... Eso sí, su Warhammer es suyo... y mis Eldars Oscuros sólo míos...


Aquí, en Los Llanos, me he aficionado a la biblioteca pública. Al ser pequeña puedo cotillear las estanterías y traerme a casa lo que más me llama la atención. Y disfruto como una enana mirando la zona de las novedades. A ver si traen la próxima tontería que me quiero leer, Luna Nueva, la segunda parte de Crepúsculo, una novela juvenil que mezcla el género de amorío de instituto con vampiros buenos, malos y que están buenorros. Un lujazo, vaya.


Ahora está todo el mundo muy preocupado con eso de la promoción de la lectura. De moda, el tema. Supongo que lo primero es que no te tiene por qué gustar leer. A mi no me gusta la TV, ya ves la pena. Y ya me pueden estar todo el día diciendo lo beneficiosa que es (¡JA!), que yo no la iba a ver más rato (House obliga). Lo segundo, es que si quieres que alguien lea, lo primero que tienes que hacer que ofrecerle es algo que le guste, o que le pueda llegar a gustar. Porque lo mismo El laberinto de las aceitunas es una novela de calidad acojonante, pero a mi con 15 años me pareció un bodrio de solemnidad. Y ya no hablamos de La familia de Pascual Duarte.


Nada, para promoción de la lectura, sobre todo en secundaria, libros más en condiciones, hombre. Que elijan un poco los chavales. Narnia, Edhun, HP (que me encaaaaaanta)... o buenos cómics y novelas gráficas.

Comentarios

  1. Estoy completamente de acuerdo con lo último que comentas. Si los profesores dejaran a los chavales elegir qué libros leer o les recomendaran obras interesantes para su edad en lugar de literatura clásica, quizá luego leerían más.

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  2. Hola! yo otra vez. Es que estoy enganchada a tu blog!! bueno, estaba, pq el domingo por la tarde, antes de ir a pasear, me leí todos los post que tienes, todos todos, así k ahora, después de leer el de hoy, ya no me queda nada... Yo ya he comenzado con el mío y está bien esto de poder desahogarte en alguna parte. Yo t dejo la dirección por si quieres leerlo.(http://laespiraldemisdias.blogspot.com/) No es nada..., vamos, k no es como el tuyo, pero puedes sentirte cuanto menos única porque de momento sólo tu sabes de su existencia... Bikiños...

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  3. HOla lileth. Estoy de acuerdo contigo en lo de la lectura. Pero qué le vamos a hacer si en el instituto nos obligaban a leer semejantes bodríos. Recuerdo que tenía un profesor muy sabio que decía: Leed malditos, aunque sean revistas porno pero leed. El señor era un poco basto pero su intención era buena y al fin y alcabo, eso es lo que cuenta.
    Saludos guapa, y estudia un poco. Que ya va quedando menos para las oposiciones.

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