Gomera's chronicle (Part One)


Escuché una canción que decía: "Dicen que te vas, dicen que te vas para la Gomera". Y yo me fui pero afortunadamente y a pesar del estado de la mar (la gente de costa llaman al mar en femenino) que nos puso las cosas digamos que... emocionantes, volví.
La verdad es que en La Gomera sí que he tenido más la sensación de estar en una isla, porque después de un par de días y muchos kilómetros por esas carreteras plagaítas de curvas estábamos siempre viendo el mar.
Y digo yo que mucha gente tampoco tendrá la isla, porque mira que venían de vuelta en el Fred Olsen y en el Armas coches y gente (p'a pará un tren), pero cuando íbamos por la carretera no nos cruzábamos con casi nadie. Eso sí, no sé si habrá un estudio de cuánto jipi vive allí, porque los había a montones. En Valle gran rey (la zona turística) vi una gran concentración de jipis, con gafas de sol, de cara al sol, bañador, rastas y gorritas de cuero... Y botellín en mano (Que no falte) dispuestos a presenciar la puesta de sol.

Comentarios

  1. Yo añoro el sonido de las olas. ¿Hace cuánto que no veo el mar? Una eternidad, según me parece.

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