El encanto de lo diferente

A veces me da la sensación de que he cambiado de país, no sólo de Comunidad Autónoma. Por un lado, la diferencia de entonación al hablar es más que evidente; me llama poderosamente la atención la entonación palmera, con una musicalidad preciosa. Al principio de estar aquí, si la gente tenía el acento muy marcado hasta me costaba entenderles.
Por otro lado las diferencias de vocabulario me hacen aprender algo nuevo todos los días, y casi que me dan ganas de hacer un diccionario andaluz-palmero, palmero-andaluz. Por ejemplo, mis niños me miraron raro cuando pregunté que de quién era el sacapuntas. Aquí se saca punta al lápiz con el afilador, que lo sepáis. Las manoletinas o sabrinas son las cholas (me suena fatal, lo reconozco). Aquí no te regañan, aquí te pelean. No castigas sin recreo, los penas (como el juzgado de Marbella).
La pronunciación no distingue c, z y s, se sesea siempre, con el consiguiente lío mental a la hora de escribir. Mis niños me dicen que hablo raro, otros me dicen que hablo mal... en fin, ¿Los 7 años es buena edad para empezar a explicarles aquello del relativismo cultural? Yo al menos lo intento.
Los nombres de la gente están muy influenciados por sudamérica (y a veces creo que también se influencian por una pastillita alucinógena, porque esto es inexplicable) y además tengo alumnos de origen alemán; mis alumnos/as se llaman Yasneibis, Eliacím, Ithaisa, Meess, María Vianey (esto debe ser como quien le pone María del mar a la cría)... Vamos, que creo que no tengo en todo el colegio un Manolo.
Pero bueno, eso no es nada... está la comida. Aquí no hay Huesitos, hay Ambrosías (que es lo mismo, pero con otro tipo de chocolate). La Mirinda (de naranja) nunca dejó de venderse (esto es el paraíso), y hay fanta de naranja, de limón, y de fresa. Toma ya. También venden un refresco de manzana que sabe igualito a la sidra, pero no lleva alcohol. Aquí no hay patatas, son papas y las papas se pueden comer con todo, con carne, con pescado, con lasagna... Cuando vuelva a Huelva me haré unas papas con los spaguettis, porque lo que fallaba es que no me pegaban con las patatas.
No hay quién encuentre ketchup Heinz (¡lo añoro!), ni tampoco un queso para fondue. El Azúcar (esos paquetes de a kilo de azúcar de Azucarera Española) está desaparecida, sólo encuentro terrones, azúcar moreno, o paquetes de plástico...
A cambio la sección de frutería tiene una variedad tremenda de frutas y verduras tropicales. El mojo palmero no es que esté bueno, es todavía mejor de lo que le gente piensa (¡Gracias, Natalia!). Los dulces son más como las pastas, riquísimos, con almendras. En la isla hay agua de manantial, aunque no sé si será la morriña o el miedo a la epidemia de la isla, que yo compro Lanjarón.
Y es que aquí se come muy bien. Eso sí, no se va de tapas...
La televisión... esto es como para dedicarle un par de post por lo menos. Además de las desconexiones territoriales que ya todos conocemos (Aunque sólo conozcamos la nuestra) aquí lo curioso es que doblan los anuncios. El anuncio del Dacia Logan es diferente aquí y en mi tierra. Mientras que en Huelva me intentan vender un Dacia, aquí me intentan colar un "Dasia", y como aquí los coches tienen menos impuestos pues el Dasia sale más barato, mira tú qué bien.
Pero para bueno, bueno, bueno... los anuncios de la cerveza Reina. Os remito al Youtube, para ver el anuncio de los carnavales 2005 y el nuevo, el de la cerveza de la nueva generación. La Reina está buenísima, sabe más fuerte que la Calsberg, con más cuerpo, pero es menos rotunda que la Heineken, y es más refinada que la Cruzcampo.
La verdad es que sí, que a veces me parece que he dado la vuelta al mundo, pero no sé por qué, que me encanta que seamos del mismo país y que lo pueda estar viviendo. Por eso no soy una Goda, soy peninsular.

Comentarios

  1. Lo de los productos que calaban en unas provincias y no en otras lo estudié en marketing hace un par de años. Siempre me sonó extraño, pero pensándolo bien tiene su lógica.

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  2. Pues no dejes de probar el Ron, de distintas variedades. Sobre todo prueba una botella de Ron Indias con un dulcecito de esos de almendras que tanto te gustan.

    Un saludo!

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