Zona cero
La llegada de la primavera, del calor y de las tormentas primaverales dan como resulta la proliferación de los seres vivos de todos los ecosistemas. Las flores tapizan los campos de amarillo, violeta, rojo... Y los árboles lucen frondosos con sus hojas de verde intenso. Los pajarillos cantan, las ovejas que están por mi pueblo se mueven más inquietas que nunca y los gusanos de seda de mi clase han engordado más que un goloso en una tienda de macarons. Las calles se llenan de chiquillería, las terracitas de gente tomando sus coca cola, las heladerías se abren tentadoras y las tiendas comienzan a ofrecer bikinis. Vaya, que hay vida allá por donde vamos. Incluso por la carretera. Cuando voy o vuelvo del currelo, atravieso campos de naranjos, dehesas asilvestradas y es inevitable que, circulando por esa carretera local, me lleve en el parabrisas algún que otro bicho. Los hay de varios tipos: - El que te deja un puntito negro en el parabrisas, como una explosión que va acumu...