Implosionando (Crónica de un día HORRIBLE de trabajo)

Mi despertador sonó a las siete y veinticinco porque quería ducharme y ponerme hoy mona para ir al cole. Le pedí cinco minutitos más al despertador y me los dio, pero juro que han sido los cinco minutos más cortos de mi vida.

Me tiré de la cama y me metí en la ducha. Mientras me caía encima el agua caliente me prometí a mí misma que lo que yo creía que iba a ser el día más duro del curso no iba a ser para tanto.

Y no lo ha sido, no. Ha sido lo siguiente.

Comienzo con los niños leyéndoles la cartilla porque llevan unos días totalmente vagos. E inquietos. Y enfermos todos. Que me dio por preguntar el lunes que quién estaba malito y me levantaron las manos todos menos dos. TODOS MENOS DOS.

Cuando llego a la fila me aborda una madre con muy malos modos diciéndome que si la ficha de ayer la mandé yo, la de francés o quién.

Manda huevos, que apenas han dado las nueve de la mañana. Pues yo la mandé, a ver qué pasa.

Pues la señora, que quiere que ponga las instrucciones por detrás que "su niña no ha sabido qué era lo que había que hacer".

Otra me advierte que la niña viene mala (¿y a santo de qué me la dejas en el cole?) y otra me cuenta algo que no recuerdo, de lo alucinada que me estaba dejando el personal.

Entramos en clase.

Le pregunto a la niña que qué tenía que hacer en la fichita de ayer y me lo dice punto por punto. Tócatelo. Así que le apunto a la mamá que le he preguntado a la niña y a ´mí me lo ha sabido decir, así que le pongo algo así como que sospecho que la niña no tenía muchas ganas de trabajar por la tarde. Traducción del eufemismo: "puede que tu nena ayer tuviese la tarde vaga".

Ojo, que no llegamos a las nueve y cinco. Los consigo sentar y me aparece P, tarde, como siempre. Cuando le recuerdo que de nuevo llega tarde se me echa a llorar. Mala cosa, porque ella no suele llorar. Vale, viene mala. Estupendo.

N se levanta y me dice que le duele la garganta. No tiene fiebre. Le miro la garganta y la tiene bastante mal.

Madres del mundo, cuando un nene se queja de algo a lo largo de la mañana vale, pero cuando nene o nena se quejan antes de las nueve y cuarto de dolor de garganta, oído o similar las maestras SABEMOS que os lo han dicho a vosotras antes y que nos lo habéis dejado en el colegio igual. Y os maldecimos. Y pensamos que sois malas madres.

Echo rapapolvo general por los días tan estupendos que me están dando y me prometen reformarse. Lo dudo. Y hago bien en dudar.

Chica de prácticas y yo nos disponemos a empezar a trabajar el libro hasta que nos dejen porque ojo, que hoy es un día especial, porque nos viene un personaje célebre a dar una charla acerca de su trabajo a la clase. Pero no es la única interrupción que nos depararía el destino, no. Ojalá.

P se pone mala malísima. Ganas de vomitar, dolor intenso de estómago y mareos. La mando al baño y no pota de milagro. Me la cojo en brazos y le pongo el termómetro del colegio, falto de pilas en todos los sitios posibles porque no me marca más de 34 grados. Y la niña hipotérmica no está, lo prometo.

Así que la chica de prácticas me salva el culo con las idas y venidas al botiquín haciendo la lectura con los nenes y mientras estoy en clase con la niña mareadísima en brazos. Todo el tiempo en brazos. Porque anda raro y no tengo alma de dejarla sentada sola en su mesita mientras llega la madre a la que he tenido que llamar al trabajo.

Mientras nos han interrumpido varias profesoras a pedir cosas, a dar palique y cosas así. Recuerdo cinco interrupciones antes de las diez de la mañana. Después de cada interrupción hay que volver a controlar a los niños.

Sigo con la nena en brazos y viene personaje importante con sus bártulos, el director y una maestra que se nos ha acoplado. Chica de prácticas no se ha manejado en estas situaciones y yo sigo con la nena mala en brazos que gime cada vez que muevo un músculo porque se me marea. Temo que mi falda de flores termine potada pero mantengo el tipo porque la niña no tiene la culpa. Me acuerdo de su progenitora que me la ha traído al cole sabiendo que anoche la niña vomitó dos veces y tuvo un poco de diarrea.

La niña empeora por momentos y empiezo a notarle el aliento cetónico. N se levanta y me vuelve a repetir que le duele la garganta.

En todo este barullo, se abre de nuevo la puerta y entra el trabajador social, un chico muy apañado que está haciéndole un seguimiento a uno de mis pupilos que está digamos que sutilmente abandonado por sus padres. Concretamente por su madre. La cual sospecha que di el aviso del elevado número de ausencias al cole y por eso ha recibido la visita de chico apañado.

Chico apañado me dice que tiene que hablar conmigo. Le hago un gesto de impaciencia señalando a director, profe intrusa, chica de prácticas, niña moribunda y los 25 niños restantes del aula.

- Pues lo veo difícil- Le suelto.

Personaje importante empieza a hablar al auditorio. Pero el auditorio tiene 6 años y se aburre ante las palabras técnicas.

Aparece la madre de P y se la lleva. Ahora puedo moverme por la clase y me siento liberada.

Mientras persona importante habla, J opta por sacar los tazos de los Gormity, G por hurgarse descaradamente la nariz, V por adormecerse, A por cantar por lo bajini y hacer movimientos de trapecista sobre su silla, D por poner caa de fastidio y D por morder su estuche. Esto, por poner un ejemplo, porque hay 25 opciones creativas de qué hacer cuando alguien te aburre.

Durante la intervención de persona importante la ausencia de educación y respeto de alguna gente queda patente cuando me abren la puerta varias veces sin llamar hablando alto directamente. Hemos tenido que dar una imagen realmente buena a persona importante. Quien interrumpía se disculpaba porque no sabían que persona importante estaba ahí, a lo que me entraban ganas de responder muy malamente que molestan igual cuando estoy dando clase.

Y hablando de maleducados, adivinad a quién se le ha olvidado apagar el móvil. A MI. Mi móvil que está silencioso por regla general se pone a sonar. Me dicen que es el mío y me hago la tonta, digo que no.

Sumemosle tres interrupciones a la mañana, o cuatro. No recuerdo ya.

Llega la hora del recreo y persona importante no tiene muchas ganas de terminar la charla. Yo me muero por una tostada y los niños por salir al recreo.

Logro liberar a los rehenes menores pero a mi me atrapan un cuarto de hora.

Huyo a la sala de profesores y me escondo, agachadita con mi desayuno, en el fondo. Pero chica de prácticas me localiza para decirme que uno de los míos tiene ganas de vomitar. Gimo.

Logro esconderme otra vez pero chico apañado me localiza y me entretiene hasta dos minutos antes de que acabe el recreo. Gimo de nuevo y me acuerdo de las llamadas del móvil.

Era Señor X, que tiene que entrar a trabajar de improviso y que si me deja comida hecha. Le digo que no.

A esas horas mi salud mental empieza a estar afectada y decido que hacemos un dibujo en vez de coger el libro.

Me acuerdo de mi madre y la llamo paara ver si le hago mucho estropicio si me voy a comer a su casa.


A la hora siguiente me toca con una clase que no es la mía, que se porta especialmente mal. Pero antes de eso tengo que dejar la clase recogida para que se vayan con el de Educación Física, coger el material de la próxima clase, repartir los mil y un papeles que me han ido dejando para que los reparta a los chavalines y entonces... Mi madre me llama para ver si quiero bacalao al douro o prefiero un potaje de habichuelas. En esos momentos como si me alimentan por una sonda nasogástrica; ni me voy a enterar. Cuelgo. Se abre la puerta de nuevo, y vuelvo a gemir. El orientador del centro quiere hablar extensamente conmigo.

Pues pasa, hombre, total, ya hace tiempo que he comenzado la cuenta atrás para implosionar, uno más no importa. Le digo que sí con la cabeza mientras me habla cuando en realidad lo que quiero es soltarle algo así como "tengo clase, estoy a tope, me estás soltando un rollo...".

Consigo huir hasta llegar a mi clase siguiente. Nada más empezar rubito de delante me toca las narices. Y me las toca porque pasa de cuando le regañamos y se ríe en nuestras narices. Al cuatro aviso le digo que salga fuera a tranquilizarse e inmediatamente salgo a reñirle, y le digo que como se siga comportando así le voy a poner un suspenso como una catedral. Niño de delante llora y hace aspavientos. Me revientan los niños que se envalentonan delante de los compañeros y te hacen burlas y cuando los coges a solas lloran como una nenaza ¬¬ Cobardes.

Lo meto en clase y se tapa la cara. Hace como el que llora unos veinte minutos mientras nos observa a través de los dedos de las manos. Como las maestras disimulamos muy bien nene de delante termina haciendo la actividad y se porta como un santo.

Dan las dos de la tarde y pienso que he sido liberada. Se me rompe el bolso. El asa. El de piel, de Massimo Dutti.

E implosiono.

Nota al margen

Chica de prácticas: 0€, solicitada a principios de curso y muy valorada por ser agradable y voluntariosa.
Visita de persona importante 0€, organizada por el equipo directivo del cole.

Darte cuenta de que persona importante tiene la bragueta abierta no tiene precio.

Comentarios

  1. Por dió y por tos los santos.. qué horror de día!

    Cada vez me dan menos ganas de currar en un cole español.. me está dando miedito con las cosas que leo y con las que me cuentan...

    Espero que hayas podido recuperarte algo con la comida de tu mami!

    Ánimo, y palante!

    ResponderEliminar
  2. Jooder! yo creo que me hubiera tirado por la ventana...madre mía, qué día! Ánimo!

    ResponderEliminar
  3. Perdón, pasaba por aquí. Supongo que eso es un día diferente a todos, porque si es la normalidad es para tomar medidas ... e ir preparado al trabajo, al menos a la defensiva ... o con defensas varias. ¡ Suerte !

    ResponderEliminar
  4. Madre mía, me he agobiado solo de leerte :S
    Yo creo que el tema de niños revueltos + interrupciones inoportunas está en el ambiente, porque yo llevo unos días en los que los niños están todos insoportables y constantemente entran en la clase todo tipo de personas, desde el conserje hasta el inspector.

    ResponderEliminar
  5. Si aún no te has comprado aquellos zapatos...¡corre a por ellos!Te están esperando.

    ResponderEliminar
  6. Joder, menudo día!! Lileth, vas a acabar implosionando de verdad, no es normal cómo de mal lo has pasado... no sé cómo aguantas, yo acabaría metiendo gritos histérica (porque no sirvo para maestra) o llorando ahí en medio... Tenían que darte un plus por estrés emocional

    ResponderEliminar
  7. Ufff, no sé si reír o llorar e implosionar contigo. Hay días, por lo que vemos, que es mejor no levantarse de la cama. ¡Ánimo maestra!
    Saludos.

    ResponderEliminar
  8. Por cierto, Lileth, ¿me dejarías que enlazara este post en mi Facebook??

    Me parece tan ilustrativo de lo que puede ser un día casi-cualquiera para una maestra.. que me apetece que lo lean aquéllos que a veces disfrutan con la frase esa que dice algo parecido a "y el que no vale, pa maestro", o algo así.. y esos que dicen que de qué nos quejamos, con la cantidad de vacaciones que tenemos, y que vivimos como reyes y tal..

    Besicossss

    ResponderEliminar
  9. Gracias por los apoyos. Afortunadamente este curso los días así son muy poco frecuentes, así que supongo que sobreviviré.

    Si me lee algún maestro sabe que hay días mucho peores que este, y también mejores.

    Hayra, enlaza lo que quieras, guapa.

    Un beso.

    ResponderEliminar
  10. Después de un día como ese las cosas no pueden más que ir a mejor así que trata de sonreir y reirte a gusto de persona importante...
    Me hubiese encantado dedicarme a los peques como tú, pero me eché para atrás porque no tengo paciencia contra "malasmadres" no contra "niñosdedelante".
    Así que mi más sincera enhorabuena, prometo recordar todo lo que escribes cuando vaya a llevar a mis peques al cole (:p)

    ResponderEliminar
  11. ja ja ja me encanta el final.

    pero vaya telita con tu día, yo no sé cómo no has explotado antes, de verdad.

    me encanta leerte porque me pones las pilas para lo q quiero q sea mi futuro trabajo: profe :)

    un abrazo

    ResponderEliminar
  12. pufffff que horroR!!!! una preguntita! tú has dado francés en primaria también,no? hacías exámenes?? es que yo a los míos les hago...pero muchos suspenden..asi que no sé si variar el método :S

    ResponderEliminar
  13. hola wapa!! yo también soy maestra y te entiendo perfectamente.. ánimo!!!

    ResponderEliminar
  14. Dios!!
    Yo últimamente me quejo mucho, pero lo mío no es ni una cuarta parte de lo tuyo.
    Bufffff....

    ResponderEliminar
  15. después de un día así... necesitas unos cuidados!! acabarás loquita!! al menos cuando recuerdes al importante con la bragueta bajada te dará risa!! Un saludo!!!

    ResponderEliminar
  16. Menos mal que ya es viernes y vas a descansar... desde que te leo, entiendo mucho más a las maestras. Antes era de esas mami que pensaban que tenéis demasiadas vacaciones, lo confieso.

    Besos.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Mi niño no presta atención y se distrae en clase

Dress Code para maestras (y maestros)

Lunes preprimaveral, no vamos del todo mal