Mi compañero de "trabajo"

Reconozcámoslo. Los funcionarios tenemos fama de no dar un palo al agua y en algunos casos es una verdad tan grande como una catedral.

Sin ir más lejos, tengo como compañero a uno de esos maestros de la vieja escuela que piensan que en su juventud dieron clase suficiente como para que les cunda también a las nuevas generaciones y que llevan toda su vida entrenándose en el arte del escaqueo. Así que van un poco al trabajo a echar el rato y escatimar tiempo para la vida contemplativa.

Y, seamos sinceros en esto también, todo esto se hace con el beneplácito de la autoridad.

Cuando me destinaron a este colegio ya hubo un amigo que me advirtió del personaje, y he de decir que pese a que no me contaron nada bueno lo que yo puedo contar es peor todavía.

Este señor, además, intenta descargarse de tareas bien haciendo mutis por el foro, bien delegándolas en el incauto más cercano, en cuyo caso me hubieran correspondido a mi. Pero da la casualidad de que nueva sí, idiota nones y la providencia me ha regalado una lengua más rápida que el pensamiento, que resulta ser una puñeta en algunas ocasiones pero que en otras (sobre todo al tratar con cierto tipo de gente) es una pura bendición.

Este señor, supongo que es cosa de la edad, va al baño muy a menudo, dejando a los niños solos. Solos tanto tiempo que su clase se desmadra, los niños se suben como monos encima de las mesas, se dan de tortas y hacen tropelías muy creativas que no viene al caso detallar. A veces algunos de sus niños, desesperados, me abren la puerta buscando el apoyo y el orden que debe imponer un maestro con una pregunta del tipo - Pero señores, ¿esto qué es? todo el mundo a su sitio. Y santas pascuas.

Yo, que un par de veces impuse orden ví que era fomentar la vagancia ajena y ahora me dedico a mandarlos a dirección a decir "que llevan mucho rato solitos". Pero ya los ha aleccionado para que no recurran a mí porque, evidentemente, no conviene.

Uno de esos días de principios de curso en los que ciertos compañeros y compañeras pensaron que yo estaba ahí para solucionarles los marrones se me abre la puerta de la clase y veo asomar el perolo de mi compi que, con todo el morro, me anuncia que va a "echarse un cafelito y eso" y que ahora en un ratillo vuelve.

- Pues no tardes que ya sabes que tienes a los niños solos. Cierra la puerta al salir, por favor, que se me escapan los niños.

Mentira; cierro para que no se me cuelen los suyos.

Pues ese fue su primer y único intento para endorsarme directamente a su clase.

He sido testigo directo de cómo pasa olímpicamente de sus guardias de recreo, a la última de ellas concretamente se dignó a ir, pero dos minutos de reloj antes de acabar el recreo. ¿Su excusa? Que estaba echando un cafelito.

Hoy, sin ir más lejos, he podido ver con mis propios ojos cómo ha dejado exactamente 14 minutos solos a sus criaturas, él observando el patio feliz, los chiquillos dentro y ha entrado en clase con el típico "vamos al lío".

Impresionante.

Comentarios

  1. Yo tenía uno que todaas las mañanas, todas, entraba en clase, salía a los 5 minutos para ir al baño y dejaba al de guardia en ella media hora...total, entre que volvía y que no, daba 20 minutos de clase. Un día el que era jefe de estudios entonces, soltó en un claustro mirándolo fijamente..."A clase se viene meao y cagao" ¡¡jajajaja!!

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  2. Pues me parece horrible, y si un nene se descoña? Qué ya sabemos que te arman una gorda en un momento!

    Haces muy bien en mandarlos a dirección.

    En serio me has dejado muerta.

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  3. Creo que cuando me toque trabajar tambien me encontraré con este tipo de personajes, paciencia y carácter es el truco, no? un besitooo.

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  4. Parece que hay uno de estos en todos los coles, no?

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  5. Impresionante no Lileth: vergonzoso... y perdoname, pero sobre todo por como pasa de sus alumnos.

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  6. Gente así te las encuentras en colegios y en institutos, mayores y no tan mayores...

    Yo tenía dos "compañeros" interinos el año pasado en el insti de ese estilo. Uno era similar al tuyo, y la otra tenía una habilidad para ir al insti un día y faltar una semana, cuando no estaba resfriada lo estaba el marido, cuando no era por otra tontería...

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