jueves, 18 de marzo de 2010

J'en ai assez!

Sí, J'en ai assez!, ¡Tengo suficiente! Gracias, tres en dos días son bastante para mi. ¿Que tres qué?


Estaba yo esta tarde en mi clase de francés de la EOI cuando el profe propuso una puesta en escena para la que necesitaba dos voluntarios. Mi compañera P fue la primera, y yo detrás, porque si no participo me aburro cosa mala.

El tema consistía en que una le pedía a la otra, argumentando de la mejor forma posible, que comprasen un coche; así que estaba claro, P hacía de mi "maman" y yo de postadolescente cansina.

Una se mete mucho en su papel. Me dio por estar hiperactiva y emocionarme mucho con el papel, así que (en frances, evidentemente) estuve charlando por los codos convenciendo a mi compi de que lo mejor que nos podía pasar era que ella (mi maman) me comprara un coche nuevo.

Imaginen en francés:

Maman: No compro el coche porque no nos lo podemos permitir en este momento.
Jeune Fille: joooo, mamá, si es chulísimo, ¡y amarillo! ¡y tiene 6 airbags!Soy una chica frágil y tengo que estar protegida...
Maman: Que no, además, ya tenemos el mío.
JF: Pero está muy viejo, y este tiene el volante regulable en altura, ¿te imaginas qué cómodo conducirlo?- Digo, mientras doy un codazo para dar énfasis.
M: A mí no me hace falta eso, en el mío tengo un cojín.
JF: ¡Es ridículo lo del cojín! ¡Nos hace falta un coche nuevo!
M: Nada, además, ¿te acuerdas de la última vez que te presté el coche?
JF Sí, me acuerdo, me acuerdo- Digo con expresión de fastidio, mientras caigo en la cuenta de que he soltado espontáneamente una estructura gramatical que llevamos cosa de mes y pico machacando- ¡Ole profeeeee! ¡Chócala!- La choco con el profe.
M: No compramos el coche y no hay más que hablar...
JF: Jo mamá, si además tiene un kit para reparar las ruedas y....


Y.


Y se abre la puerta y entra una señora.

-¡Bonjour!- Dice ella.
- Bonjour- Respondemos a coro, mientras vemos que la señora se adentra en la clase, no se queda en la puerta para preguntar o cotillear como sería de esperar y se hace un silencio incómodo.

Y entonces lo dice:

- Soy la inspectora de educación.


¿Y por qué he dicho tres? Porque ayer el inspector me vino a visitar a ver qué tal llevo el año de prácticas y me lo estuvo mirando todo todo y todo (todo lo que es concerniente mirar, se entiende) y porque esta mañana rondaba otro inspe por el cole para ver a un compi y esta tarde esta señora, durante largos momentos en los que yo estaba delante de las mesas y me puse a hablar con ella pensó que era YO quien estaba dando la clase.

Sospecho que tal hecho sirvió para que mi profe se pudiera recomponer un poco del susto. Pobriño.

5 comentarios:

  1. Pobre... te persiguen allá donde vayas... jajaja Bueno quedate con sus caras por si acaso...

    Besos!

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  2. Buf! Que recuerdos de mis clases de franchute...

    Zepequeña.

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  3. Uffff que mal rollo lo de los inspectores..ya te pediré consejo en su día jijiji...

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  4. Que yuyu, ¿no?

    Tiene que sentar muy mal estar tan tranquila en clase y que de repente entre ahí alguien a inspeccionarte...

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  5. Jajajaj qué divertida la clase...y encima con inspección xD

    Mis clases de francés son algo más sosas, será porque estoy en el nivel principiante...:P¿??¿

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